Así lo indicó en diálogo con Radio Fénix, Carlos Posse, defensor de Mariana Bustos, una de las riojanas acusadas de mantener cautiva a Marita Verón en prostíbulos de Liliana Medina y sus hijos.
El último alegato tendrá como novedad que incluirá las protestas del último 8 de noviembre. Así lo precisó Carlos Posse, defensor de Mariana Bustos, una de las riojanas acusadas de mantener cautiva a Marita Verón en prostíbulos de Liliana Medina y sus hijos.
"Mi alegato va a estar basado en la intervención del Poder Público sobre la Justicia, como las expresiones de la ministra de Seguridad, Nilda Garre, durante su visita a la Fundación María de los Ángeles Verón. O las de Abal Medina, o las de la misma Presidenta recibiendo a Susana Trimarco. La presión que ejercen es muy fuerte" expresó Posse.
El letrado señaló que "Garré es muy ambigüa, pide condena ejemplar para mis defendidos, cuando en Buenos Aires matan gente todos los días. Deberían agudizar sus oídos, porque todo el país habló el 8 de noviembre sobre la necesidad de una justicia independiente" resaltó el defensor.
En este marco, Posse indicó que "mi defendida está juzgada, solo por ser la esposa del Chenga. Porque ninguna de las chicas que trabajaban en el prostíbulo El Desafío habla de ella. La única que la señala es Lorena Tiserra, que figuraba en el expediente como Anahí Manacero. Pero cuando tiene que reconocer a mi clienta se equivoca y señala a otra persona".
Posee también consideró excesivas las condenas solicitadas por fiscalía y querella.


Comentá la nota