El Comité de la UCR le reprochó al gobernador la falta de apoyo financiero a Mestre. En el PJ se recalentaron: “Los radicales faltan a la verdad”.Cuando todavía no se cumplió un mes de que José Manuel de la Sota y Ramón Mestre se sentaran en sus respectivos sillones, la relación entre ambas administraciones se tensó. En las últimas horas, las espadas de Mestre dejaron de masticar en privado sus disgustos con De la Sota para darle lugar a los reproches públicos hacia todo el Gobierno provincial.
Yo acuso. Ayer, y con idénticas palabras a las que usó Bee Sellares, el Comité Provincia de la Unión Cívica Radical emitió un documento criticando a la Provincia: “Tampoco hemos tenido la mano extendida del Gobierno provincial que por dificultades propias no ha podido hacer efectivos los principios de cooperación y solidaridad Provincia-Municipio previstos en la Constitución provincial”.
El párrafo cayó como un baldazo de agua fría en el Centro Cívico. “No hemos podido ayudar más porque estamos juntando los recursos para pagar los sueldos. Nadie duda de que tenemos dificultades financieras”, retrucó Sergio Busso, jefe del bloque de legisladores del PJ.
Como dijo Busso, las dificultades de la Provincia fueron admitidas por el gobernador De la Sota, quien calificó de “estrechez financiera” al momento por el que atraviesa la cuenta corriente del Estado. Con el grifo de la Nación cerrado y una ristra de proveedores que quieren cobrar, los recursos son escasísimos por estos días. En el peronismo hizo mella la acusación radical del incumplimiento a la Constitución. “En el último año, la coparticipación a todos los municipios creció un 38 por ciento, mientras que los sueldos de los empleados no llegaron ni por asomo a ese porcentaje”, se despachó Busso.
La batalla de los 20 días. En ese marco, no fue el único palo que el radicalismo descargó sobre el peronismo en el documento. “Recordó” que Mestre “ha debido asumir” la Municipalidad en “momentos de una descomunal crisis heredada por 12 años de improvisación, desmanejos y desorden administrativo”. El período incluye al de Germán Kammerath, el delfín que De la Sota puso en el Palacio 6 de Julio.
Busso aseguró que no hay un “egoísmo político” de parte de la Provincia, sino “un inconveniente real que limita los recursos frescos”. Afilando la lengua, pidió a la UCR “no faltar a la verdad”, aunque ratificó la “voluntad” del Gobierno provincial de “trabajar junto con Mestre”.
El análisis de los laderos de Mestre es totalmente opuesto: contabilizaban como un hecho el giro de efectivo desde la Provincia. “En la dimensión de los ingresos provinciales, la ayuda que necesitamos es nada para ellos”, dijo ayer un funcionario municipal.
Ante esto, según el mismo funcionario, Mestre se correría de las fotos en las que quiere aparecer De la Sota. Y graficó la situación política: “Si él (por DLS) se quiere colgar el título de garante o de estadista, que se ponga. Esto es un matrimonio por conveniencia o no es nada”.
Anselmo Bruno, Presidente de la UCR. "Tampoco hemos tenido la mano extendida del Gobierno de De la Sota, el que por dificultades propias no ha podido hacer efectivos los principios de cooperación y solidaridad Provincia-municipio prevista en la Constitución provincial".
Sergio Busso, Presidente Bloque PJ. "No se puede desconocer la coyuntura económica. No hay egoísmo político, sino un inconveniente real que limita los recursos frescos. Ratificamos la voluntad del Gobierno de trabajar con la gestión de Mestre. La UCR no debe faltar a la verdad".


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