Transición. Su equipo diseña los cambios que le aplicará en el Concejo Deliberante. La idea es que deje de “inflar” ingresos y esconder déficits.
Sobre eso brindaron ayer datos –claro que acotados al nivel de información que hasta ahora manejan y con la imposibilidad de revelar aún muchas medidas de gobierno, ellos mismos aclararon– a los periodistas dos de los integrantes del futuro gabinete confirmados por Mestre: Diego Dequino, secretario de Economía, y Sergio Torres, secretario general (su área se creará en la nueva Orgánica).
“En la última década, el presupuesto se ejecutó en promedio un 88 por ciento. Y el de este año, según estima la actual gestión, estará también en ese nivel”, señaló Dequino, graficando un vicio que esa herramienta arrastra desde hace años: la sobreestimación de ingresos y la distorsión en la forma de asentar los gastos. Para conservar la ilusión de “equilibro” entre ingresos y egresos, Dequino explicó que el presupuesto fue haciéndose eco de esos vicios, y reflejando cada vez menos la realidad. Por caso, no registra el modo real de funcionamiento del municipio: que la mayor cuota de ingresos se va en salarios y queda un margen insuficiente para funcionar, lo que obliga a ir difiriendo (“pateando”) gasto hacia delante. El equipo calcula que a la fecha la deuda flotante comunal (gasto corriente diferido) arranca en los 600 millones de pesos, situación no registrada en la pauta de ingresos y egresos.
Al respecto, Dequino adelantó que el plan es tender a sincerar los números, sumar precisiones informativas a partidas importantes usando “notas técnicas” y discriminar en los ingresos aquellos con percepción más incierta (partidas de obra pública nacional y la contribución por energía que recauda Epec, por ejemplo), entre otros puntos. Estas correcciones se aplicarán a la pauta 2012 (que prevé ingresos y gastos por 3.371 millones de pesos), y ya sobre la de 2013 se harán cambios estructurales, como planificar a tres años.
Ingresos. La meta de gestión mestrista es mejorar el aporte de los ingresos propios del municipio (inmobiliario, comercio e industria y automotor) sobre el total de recursos: hoy equivalen al 61 por ciento y deberán llegar al 73/74 por ciento en cuatro años, subiendo gradualmente. Eso se buscará con mejor administración tributaria y, se supone, actualizaciones de las tasas que al menos acompañen el nivel de inflación. Sobre lo previsto en el presupuesto 2012, Dequino consideró razonables las subas estimadas en las recaudaciones de coparticipación (23%), y las tasas de comercio e industria (25%) y automotor (31%) e inmuebles (25%). Esta última, informó la comuna, se explica por un incremento en el valor de las propiedades sobre el que se calcula la tasa que promediaría un 17 por ciento.
Algunas medidas 2012
Crese y Transporte. Se llevan un 25% de los ingresos municipales, la UCR quiere detallar en el presupuesto cómo se gastará el dinero en ambos destinos.
Ingresos “inciertos”. Se discriminarán aquellos fondos menos “seguros” para el municipio (se vienen ejecutando en un 50%): obras nacionales, Fofindes, contribución por energía, etc.
Fondo de reparación urbanística. Para “arreglar” la ciudad. Se creará reasignando partidas.

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