En medio de la protesta de municipales, el intendente los recibió y prometió fondos.
Desde hace semanas, los empleados de Bajo Grande vienen reclamando ser atendidos por el intendente Mestre, y no así por el secretario de Desarrollo Urbano, Mariano De Juan. Ayer, en una nueva protesta en el hall de entrada del Palacio 6 de Julio, recibieron el llamado de Mestre para subir a la Secretaría Privada. “Primero estuvimos con Sergio Torres (secretario General) y con De Juan, y después se sumó Mestre. Nos dijeron que el jueves firmamos un acta para una inversión en Bajo Grande de 10 millones de pesos”, confió uno de los delegados asistentes.
Pese a este principio de entendimiento, los muchachos seguirán hoy realizando una hora de asamblea por turno. Incluso continuarán los volcamientos directos y sin tratamiento al cauce del río Suquía porque insistieron en que no cuentan con toda la maquinaria en funcionamiento.
Julio Aliza, uno de los delegados de Bajo Grande, dijo antes de ingresar a la reunión: “Hasta que el intendente no nos reciba, no nos vamos porque hay rulemanes o correas que no valen mucha plata y que no funcionan. Hablan de una inversión de 10 o 12 millones de pesos, pero hoy tenemos cosas que no andan y que no se solucionan por la burocracia. Hay días que tenemos que realizar volcamientos al río porque hay muchas falencias”.
En la edición de ayer, Día a Día publicó los resultados de un muestreo que contrató el bloque de concejales de Olga Riutort al Centro de Química Aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba, que mostraron que las tres plantas tienen altos niveles de contaminación con materia orgánica y fecal.
Riutort pidió ayer la intervención de la Provincia como custodia del río, y le reclamó a Mestre que acelere el proceso de inversión. “Queremos que se cumpla con el clorado para que, al menos, mandemos al río el agua sana. Lleva ya nueve meses de gestión”, indicó.


Comentá la nota