Los quinchos del fin de semana estuvieron teñidos de fútbol (la mayoría fueron reuniones para comer un jugoso asado mientras se veía el partido de Argentina contra Nigeria) y poco de política, aunque un encumbrado dirigente político cordobés comentó la frenética actividad parlamentaria del radical Ramón Mestre en el Senado de la Nación, donde ya lleva presentados nueve proyectos propios, contra cero de Luis Juez y dos de Norma Morandini, la coequiper del Frente Cívico en el Congreso.
El que a hierro mata...
Becerrista en su pasado reciente y ahora con muy buen feeling con Eduardo Angeloz, el concejal radical Mario Ignacio Rey es un dirigente con rápida capacidad de adaptación a las circunstancias siempre cambiantes de la política. Pero, eso sí, desde que debutó en el cargo ha mostrado una constante: un regusto por la denuncia y la crítica severa al oficialismo partidario o municipal, disposición que, como se sabe, da invariablemente resultados mediáticos. Es una fórmula de acumulación cuyo maestro resulta, por excelencia, Luis Juez, aunque con émulos dentro y fuera de la nueva “política”. Todo esto va a cuento de que en su declaración jurada presentada en 2010, Rey reconoce inmuebles por $ 765 mil, de propiedad de su mujer, Luciana Esther Ulla. Entre ellos se cuenta uno en barrio Alberdi, con más precisión en 9 de Julio al 1.600. Pero -y ahora viene el problema- esta propiedad tiene atrasado diez cedulones de la contribución inmobiliaria, un tributo esencial para el municipio pues, como seguramente lo sabe el edil, su destino es el pago de un servicio también esencial, como la recolección de residuos y barrido de calles. Los cedulones en cuestión son seis de 2009 y cuatro de 2010, que hacen una deuda total de
$ 573,60, como se puede ver en el facsímil que acompaña estas líneas.
Coprofagia de La Voz
La Voz tiene una especial inclinación hacia una tesis escatológica sobre la política. Esta tendencia es el resultado natural de ver a la política como “la continuación de la actividad delictiva por otros medios”, como dirían estos modernos adeptos a las teorías de Carl Von Clausewitz. El Código Penal, a secas, provee de todas las categorías de análisis político, sería el resumen de su manifiesto. Es una teoría que no compartimos, básicamente porque el Código Penal es para todas las actividades humanas, el periodismo incluido, y escandalosamente insuficiente. Pero igual respetamos estos enfoques, aunque con una cláusula: si se aplica para algunos, se aplica para todos. Veamos. La Voz le otorgó hace pocos días el título principal de tapa a la supuesta novedad de que teniendo Asesoría Letrada de la Municipalidad de Córdoba cerca de 40 letrados, contrataron al abogado Luis Zarazaga para tramitar una apelación ante la Corte Suprema por juicios de las dos empresas privadas del transporte urbano (aumentos tarifarios concedidos por debajo de los cálculos de costos, como informó en su momento este diario en exclusiva), con fallo favorable del Tribunal Superior. “Pagan $ 50 mil a un abogado para defender al municipio”, decía el titular en tamaño catástrofe. La modalidad no es nueva, porque Daniel Giacomino ya había contratado al laboralista Jorge Sappia para tramitar, también ante la Corte, la apelación de las ya famosas causas de los choferes de la Tamse. Se trata de juicios que pueden ser muy gravosos para el municipio, con causa eficiente –en la contratación más reciente- en los aumentos otorgados al servicio durante la administración Juez. Omitimos el nombre del periodista que firma la nota, pero damos una pista: es uno de los más juecistas en un medio filojuecista. Esta referencia no es ociosa, porque nunca el monopolio La Voz-Clarín ha dicho que el propio Juez contrató en su momento al actual fiscal General de la Provincia, Darío Vezzaro, para una denuncia penal contra el ex intendente Germán Kammerath en la causa por la contratación de un sistema de radioaviso. Tampoco que hizo otro tanto con el doctor Dantona (amigo personal de Juez) para llevar a Tribunales la penosa denuncia de lo que se llamó la Cigeka (Comisión Investigadora de Germán Kammerath). Está demás recordar que ambas terminaron en nada y que, por supuesto, fueron a título oneroso.
Pendular Gastaldi, ahora es juecista
El cálculo que hace Luis Juez sobre sus expectativas electorales 2011 es muy parecido al de 2007: una elección fuerte en la ciudad de Córdoba, acompañada de buenos resultados en departamentos vecinos a la Capital será suficiente para compensar una insuficiente cosecha en el interior más lejano. El optimismo de Juez fue transmitido a algunos dirigentes del Frente Cívico y Social días atrás en Laboulaye, adonde el senador nacional trasladó su módico ejercicio de armado político. Juez mantiene una política de puertas abiertas. Cualquiera puede pasar, sin que importe de donde viene. No es ése un gesto de amplitud, sino una muestra de necesidad que provoca situaciones extrañas. Por ejemplo, la reciente incorporación al juecismo de Enrique Gastaldi, quien participó de la reunión en Laboulaye, sentándose junto a Juez. También participaron los diputados nacionales Ernesto Martínez y Gumersindo Alonso, el legislador socialista Roberto Birri e intendentes como Marcelino Gatica (Jesús María), Oscar Tamis (Oliva) y Juan Sahratian (Saldán). El ingreso de Gastaldi al juecismo resulta curioso por el currículum político del ex intendente de General Deheza 1983-1987. Gastaldi fue compañero de fórmula de José Manuel de la Sota, en el primer intento del peronista por llegar a la gobernación. El último cargo que ocupó fue una banca en la Legislatura provincial en el período 2003-2007, la que ganó como candidato de Recrear, el lopezmurphyismo que representó la fuga de radicales por derecha. El año pasado, Gastaldi coqueteó con el ARI, o sea el escape de radicales por izquierda. Ahora, corona su bamboleo ideológico concluyendo, con toda lógica, su carrera política en el juecismo.
Bergoglio “superstar”
El pasado jueves por la noche se realizó en el boliche “Cruz” la fiesta en homenaje a los 200 años del periodismo, organizado por el Círculo Profesional de Comunicación Institucional y Relaciones Públicas (Circom). En una fiesta muy amena, con rica comida y cerca de 200 asistentes, se destacó la figura del vocero de Electroingeniería, Carlos Bergoglio, quien a pesar de ser el más “antiguo” de los comunicadores, sorprendió a los presentes al pasarse toda la noche bailando sin descansar un minuto. Cuentan que Bergoglio, junto a otros de los miembros del Circom, estaba dentro del grupo a quienes no les convencía la idea de modificar la tradición del evento, mudándolo de un almuerzo a una cena con baile. Sin embargo, llegado el momento parece que Bergoglio se olvidó de su postura inicial y decidió disfrutar de la fiesta, transformándose automáticamente en el centro de atención durante un largo rato. Un dato para tener en cuenta es que el vocero de la empresa no sólo bailó toda la noche sino que fue quien “abrió” la pista, llamando al resto de sus colegas a sumársele. Algunos presentes aprovecharon para mencionar en este marco que Bergoglio también volvió a hacer gala de sus dotes artísticas, ya que -recordaron- en la cena que se desarrolló durante la reciente visita de periodistas a la Central Nuclear Atucha II (en construcción) había cantado un tango en compañía de Gustavo Tobi. Lo que se dice, un verdadero “superstar”.
Cónsul muy inquieto
No hay que repasar demasiado la historia de la provincia para descubrir los estrechos vínculos entre Italia y Córdoba. A cada paso, sobre todo en el interior, se respira tradición y cultura italiana. Con esos antecedentes, Andrea Lépore quien es desde setiembre del año pasado el nuevo cónsul general de Italia en Córdoba, decidió encarar una agenda de trabajo que trascienda el tradicional perfil de otorgar ciudadanías y emitir pasaportes. Joven y con una carrera diplomática prometedora, Lépore quiere imponer desde su Consulado General una agenda vinculada a la producción y los negocios. Y mira a Córdoba como un territorio lleno de oportunidades en materia agroalimentaria. El diplomático trabaja para realizar un workshop destinado a Pymes con el propósito de vincular tecnología y marketing italiano con producto argentino. “Nuestra tecnología y experiencia de marketing en el mercado global sumada a la calidad de los productos alimenticios argentinos nos da un potencial que debemos aprovechar”, define Lépore, un cónsul con una destacable vocación por promover los negocios bilaterales. Haciendo gala de su dinámica diplomática, prepara también la visita a Córdoba del embajador de su país en la Argentina. Será el 23 o 24 de este mes. Se verá con Giacomino y Schiaretti y tendrá una parada obligada en Fiat.
Avalle, ya está en carrera por reelección
El intendente Eduardo Avalle lanzó oficialmente el viernes por la noche su candidatura por la Unión Vecinal. En busca de la reelección, y ante más de mil personas, realizó el acto formal justo el Día del Vecino. Por primera vez, habló como candidato a los vecinalistas, en la cena en el Prado Español. Entre los presentes se pudo observar al legislador peronista Daniel Passerini. En cuanto a nombres que acompañarán a Avalle existe un gran hermetismo dentro de Unión Vecinal, por lo que no trascendieron demasiados datos acerca de los candidatos a concejales y tribunos de Cuentas. De todas maneras, se espera que regresen a ocupar lugares quienes ya fueron en otras oportunidades concejales o funcionarios del gobierno municipal. El que sigue es el candidato a intendente del Movimiento Alternativo Popular, Héctor Botacín, quien dará la señal de largada el 25 de junio con la posibilidad de contar con presencia de autoridades kirchneristas de la provincia.







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