Mestre cortó por lo sano y La Salada no llegará a Córdoba

Así lo adelantó el intendente, haciéndose eco del reclamo de los comerciantes locales. Sorpresa de los dueños de la polémica feria.

Sorpresivamente, anoche el intendente Ramón Mestre dijo que no autorizará la radicación de La Salada en Córdoba, feria que tenía prevista su instalación en el Complejo Forja a partir del mes de setiembre. “En lo que depende de mí, no voy a autorizar la instalación de La Salada”, señaló el jefe comunal durante la inauguración de la Semana Gourmet, en el restaurante el Gran Vidrio.

Según el intendente capitalino, su decisión se fundamenta en que La Salada representa una competencia ilegítima para los pequeños comercios de la ciudad que vienen trabajando con todo en regla. Y a pesar de que la feria ya contaría con el visto bueno del Ministerio de Industria y Comercio de la Provincia, Mestre recordó: “Para que se instale requiere una autorización municipal, y en lo que a mí respecta no la voy a autorizar”.

La llegada de La Salada a Córdoba había despertado la queja de muchos comerciantes de la ciudad, incluida la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), quienes llegaron a protagonizar varias marchas hasta el mismo Palacio 6 de Julio reclamando que el municipio no avalara el desembarco.

“La posición de esta gestión siempre ha sido ordenar, fijar nuevos puntos de convivencia, de controlar el cumplimiento de las ordenanzas”, señalaron anoche desde el entorno del intendente. “La Salada genera competencia desleal, destrucción del comercio minorista y, sobre todo, de puestos de trabajo, justo en momentos en que la Argentina está mostrando problemas de empleo”, apuntó en diálogo con Día a Día un estrecho colaborador de Mestre.

Funcionarios municipales señalaron también que para habilitar un emprendimiento de las características de La Salada, es menester contar con un estudio de impacto socioambiental, de manera de no terminar perjudicando a otras actividades económicas preexistentes.

Días atrás, el propio Mestre había manifestado que, si se cumplía con todas las ordenanzas, el municipio podría llegar a habilitar la polémica feria. Pero un análisis más en profundidad de la situación y de las características que en Buenos Aires tiene el emprendimiento, sumado a la fuerte resistencia de los comerciantes locales, habría llevado al intendente a replantear su decisión.

Sorpresa entre los dueños. Una vez conocida la decisión de Mestre, Día a Día logró anoche contactar a Gustavo Ortolá, propietario de la feria La Salada en Buenos Aires, y unos de los responsables de su llegada a Córdoba.

“Estoy sorprendido, no tengo ninguna información de que el intendente Mestre no nos vaya a dar la habilitación”, señaló el dueño de la feria. Según confirmó Ortolá, su grupo empresario tenía intenciones de realizar la presentación oficial del proyecto mañana mismo ante la Municipalidad de Córdoba, descontando su autorización.

Ortolá aseguró que, a pesar de las declaraciones del jefe comunal, insistirán con el pedido de habilitación.

Por su parte, César Tappa, vocero del Complejo Forja, también se mostró sorprendido por la definición del intendente, aunque dijo que el problema puede solucionarse. “La feria ni siquiera se ha presentado oficialmente. No creo que sea una decisión definitiva”, opinó el vocero.

“La gente de La Salada tiene mucho espíritu de diálogo, y creo que de ese modo se pueden superar las diferencias”, señaló Tappa, quien confirmó que, hasta ayer, todo estaba preparado para hacer esta misma semana la presentación en sociedad de la feria.

Tanto Ortolá como Tappa reconocieron que la decisión tomada anoche por Mestre perjudica directamente a sus empresas, aunque ambos se excusaron de adelantar si existían posibilidad de presentar amparos judiciales para poder avanzar con la radicación de la feria. Antes que eso, prefirieron apostar a que por medio del diálogo el intendente cordobés terminara reconsiderando la situación.

La idea de los organizadores de La Salada era realizar a partir de septiembre y durante tres días por semana (martes, viernes y domingos) una feria denominada “Urkupiña”. En total, el futuro espacio comercial ofrecería alrededor de 500 puestos, la mitad de ellos provenientes de La Salada de Buenos Aires, y la mitad restante conformada por puesteros de la provincia de Córdoba.

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