El Departamento Ejecutivo cortará las bonificaciones sobre prolongaciones de jornadas y los “horarios abiertos”. Además, a través del asesor letrado, el municipio se constituyó en querellante en la causa donde el fiscal de feria investiga incidentes durante las protestas gremiales.
El mismo día en que los empleados municipales retomaron sus actividades luego de varias jornadas de paro en el Palacio 6 de Julio y todas sus dependencias, funcionarios del Gobierno municipal hicieron importantes anuncios y tomaron fuertes decisiones que volvieron a poner en pie de guerra al Suoem.
Las primeras medidas notificadas ayer (y ratificadas en un decreto firmado por el intendente Ramón Mestre) tocan de lleno a los trabajadores ya que modifican dos conquistas gremiales que fueron acordadas durante la gestión del ex intendente Daniel Giacomino y que
-una de ellas- terminará impactando en el salario de los empleados.
Concretamente, el secretario General del municipio, Sergio Torres, informó ayer que en el marco de la “racionalización” de los gastos y del plan de reordenamiento llevado adelante por la nueva administración, se eliminarán las “bonificaciones sobre prolongaciones de jornadas para empleados, para todo 2012” y además se suspenderán las “jornadas abiertas”.
Con la primera medida, aquellos trabajadores de las distintas áreas que prestan tareas fuera de las siete horas que establece el convenio, dejarán de percibir ese extra en su salarios. Desde el sindicato estimaron que esa bonificación representa entre un 15 y un 35 por ciento menos, dependiendo de cada área. En tanto con esta disposición el Ejecutivo pretende ahorrar unos 20 millones de pesos.
No obstante, Torres aclaró que “esto no significa que no se analice lo que cada área pueda necesitar. Ya hemos empezado a analizar de manera racional a cuáles les va a corresponder y a cuáles no”.
Por otro lado, la disposición de eliminar la facultad que tienen algunos trabajadores de cumplir su jornada laboral en determinado horario comenzará a regir desde el 1 de febrero. Con esto, el Ejecutivo pretende ejercer mayor control sobre las distintas áreas y su personal. Al respecto Torres dijo: “A partir del primero de febrero se van a anular, en general, los horarios abiertos para intentar un reordenamiento de los horarios de atención en el Palacio municipal y en los CPC”.
Estas medidas se suman a las notificadas en diciembre, cuando las nuevas autoridades de la Municipalidad pusieron la mira en el gasto en recursos humanos y el presentismo del personal, y anunciaron la “racionalización” de esa erogación, lo que en la práctica implicará el control en horas extra, entre otros puntos.
Hasta ayer, el gremio prefirió no opinar argumentando que aún no habían sido notificados formalmente de la cuestión, de todas maneras en algunas áreas como la de Tránsito los empleados ya comenzaron con las asambleas.
No obstante, de guiarse por lo ocurrido tres años atrás cuando Giacomino hizo un planteo similar al sindicato, todo indica que no vendrán días fáciles para los cordobeses. En aquel momento, hubo un duro enfrentamiento entre el Ejecutivo y los trabajadores que se extendió por más de cinco semanas e incluyó heridos, desmanes en la ciudad y atentados contra el Palacio 6 de Julio.


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