El edificio todavía luce secuelas del temporal de febrero. A pesar del anuncio, los juegos tampoco fueron reparados.
Un mes y medio pasó desde que el titular de restorán "Valquiria", Tomás Bellido, asegurara a El Diario que los servicios de confitería y quiosco quedarían restablecidos el 1º de abril. Pero las puertas continúan cerradas, aunque ya sin el cartel que anunciaba el receso.
"Capaz que vive de vacaciones", bromeó una de las empleadas del parque que había recomendado comprar bebidas allí. Las cañas que techan el ala norte parecen seguir el camino de descenso hacia el piso que ya emprendieron las del sector sur, cuyos restos podridos quedaron colgando en la altura luego de sucumbir al fuerte aguacero con que se despidió febrero. Nadie las removió ni las arregló, al igual que otros inconvenientes que el Municipio como organismo administrador anunció resolver.
A nivel general, la parquización mejoró al incorporar maquinarias acordes al cuidado intensivo que demandan las siete hectáreas de verde, tal como anticipara el secretario de Obras Públicas Gonzalo Ginestar. El resto de las refacciones prometidas entonces aún no aparecieron. El peligroso armatoste de madera quemada y desvencijada del que asoman decenas de clavos oxidados sigue en pie y reuniendo la atención de los niños mediante un doble mensaje: "Prohibido subir" y "Menores de seis años subir con un adulto".
En el sector de las pistas de skate, la inexistencia de un bebedero fue reemplazada con un caño de agua que libera líquido de acuerdo a la presión que se ejerza entre el alambre que lo sostiene erguido y el poste de luz que lo levanta del suelo, a centímetros de una maraña de cables que quedaron expuestos. Si bien fueron construidos y señalizados, ningún sanitario para discapacitados se encuentra funcionando. Los baños del patio infantil están clausurados y sólo están habilitados los aledaños a las canchas, pero con una precariedad que comienza en las ventanas rotas y está presente en todas las estructuras (vidrios partidos o arrancados, grifos faltantes o botones de descarga improvisados con palos y cable). Hay una palestra que atrae a chicos y grandes, sin ofrecer supervisión alguna y mucho menos las sogas y arneses que requiere dicha práctica.
Cerca de los "dinos" se exhiben las marcas y rotura que dejó a su paso el parque de diversiones "Enterprise", clausurado el año pasado por no brindar seguridad.
Comentá la nota