El Partido Social Demócrata y Los Verdes lograron una clara mayoría y la primera ministra Hannelore Kraft podrá seguir al frente de Renania del Norte-Westfalia. El Partido Pirata, revelación del año electoral, sacó más del 7 por ciento.
La CDU de Merkel y sus aliados del Partido Liberal (FDP) sufrieron la décima derrota electoral. Desde que se hicieron del poder político, en 2009, no han logrado formar ni un solo gobierno regional y perdieron bastiones como el de Baden-Württemberg. La semana pasada habían sido derrotados en el norteño estado de Schleswig-Holstein. “Luchamos por una mayoría nacional de socialdemócratas y verdes, y hoy (por ayer) quedó sellado el principio del fin de democristianos y liberales”, aseguró la presidenta de Los Verdes, Claudia Roth.
Sin embargo, las sucesivas derrotas a nivel regional no han salpicado hasta ahora la popularidad de la canciller y de su partido a nivel nacional. Días atrás, un sondeo reveló que el 61% de los alemanes apoya la gestión de Merkel y la CDU sigue siendo la primera fuerza en la intención de voto para las generales del año próximo. A la salida de las urnas, el 82% de los encuestados en Düsseldorf, la capital de Renania del Norte-Westfalia, dijo que los resultados de ayer no tienen conexión alguna con la situación a nivel nacional.
La elección marcó, también, el desembarco en el Parlamento regional del Partido Pirata, la revelación del último año electoral, que aglutina el voto de protesta y aboga por la libertad plena en Internet. De acuerdo con las proyecciones, el SPD consiguió entre el 38 y 39% de los votos y la CDU, liderada por el ministro de Medio Ambiente, Norbert Rüttgen, obtuvo entre un 25,5 y 25,7%, el peor resultado de la última década. Tras conocerse la derrota, Rüttgen anunció su renuncia a la presidencia regional del partido.
Los Verdes se mantuvieron en el 12,1%, mientras que Los Piratas recabaron un 7,6 por ciento. Los liberales, que habían sido desahuciados en las primeras encuestas, resucitaron para hacerse de un respetable 8,5 por ciento. Con un 3%, el Partido de la Izquierda perdió la representación parlamentaria.
La campaña estuvo centrada en los dos principales candidatos, Kraft y Rüttgen. Mientras que la primera se ganó la confianza del electorado, Rüttgen cometió varios errores que pagó caro. Considerado uno de los potenciales herederos de Merkel, Rüttgen no quiso comprometerse a dejar su cartera, en caso de una derrota, para hacerse cargo de la oposición en el hemiciclo de Düsseldorf. Además, intentó convertir la votación en un plebiscito sobre la política europea de la canciller y tuvo que retractarse después de que Merkel lo refutara categóricamente.
El éxito de Kraft probablemente desate un debate en el seno del SPD sobre la candidatura a la jefatura de gobierno para las generales, aun cuando la líder regional se ha cansado de repetir que su lugar está en Renania del Norte-Westfalia. <
Dpa
El dato
Agonía. La alianza entre Angela Merkel y los liberales agoniza. Los sondeos dicen que, aunque la canciller ganara los comicios federales que se harán en 2013, sus socios no aportarían ni votos ni escaños.

Comentá la nota