Merkel y Sarkozy no logran convencer

PARIS.- Angela Merkel y Nicolas Sarkozy apenas tuvieron tiempo de describir ayer, en París, los contornos de una futura Europa. Poco después, en una reacción de extrema violencia, la agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) colocó en perspectiva negativa y amenazó con degradar la nota de 15 países de la zona euro, incluyendo los seis que conservan la codiciada AAA. La agencia los acusa de "falta de rapidez y coordinación" para combatir la crisis de la deuda. La medida anunciada por la agencia indica que, si no hacen nada para poner fin a la crisis de la deuda, la sanción podría ser adoptada en el curso de los próximos tres meses, incluso "después de la [próxima] cumbre europea del 8 y 9 de diciembre".

Los países con calificación AAA (Alemania, Francia, Holanda, Austria, Finlandia y Luxemburgo) podrían ser rebajados un grado. La sanción para Francia podría ser más severa, puesto que podría ser degradada dos niveles. Los restantes serían rebajados dos escalones (España, Bélgica, Portugal, Irlanda, Italia , Malta, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia). Quedan excluidos de esta amenaza Chipre y Grecia, que fueron castigados recientemente.

El anuncio, formulado cerca de la medianoche europea y después del cierre de Wall Street, cayó como una auténtica bomba en medios políticos y financieros de la eurozona y opacó los resultados de la cumbre de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy en París.

La advertencia de S&P en vísperas de la cumbre de Bruselas sin duda provocará hoy la indignación de los líderes europeos. Algunos expertos consideraban anoche que esa amenaza podría tener dos lecturas: o bien significa que Merkel y Sarkozy no fueron suficientemente lejos en sus propuestas como para convencer a los mercados o se trata de una advertencia a los líderes europeos para que asuman sus responsabilidades este fin de semana de una vez por todas.

Al término de semanas de negociación y una minicumbre de dos horas, el presidente francés y la canciller alemana habían llegado a un acuerdo para presentar por fin el diseño de una nueva Europa basada en "un nuevo tratado ", una mejor gobernanza, más austeridad presupuestaria y "sanciones automáticas" a los Estados indisciplinados. Esa futura Carta Magna, que podría ser aplicada a los 27 socios Unión Europea (UE) o sólo a los 17 de la zona euro, será discutida con todos los líderes en una cumbre crucial el jueves y viernes en Bruselas.

"Deseamos que no vuelvan a reproducirse los desarreglos que condujeron a la actual situación de la zona euro ", declaró el presidente francés. "Por esa razón, proponemos un nuevo tratado que haga tomar conciencia al conjunto de los pueblos europeos, miembros de Europa y de la zona euro, de que las cosas no pueden continuar como hasta ahora."

Tras semanas de acaloradas discusiones, el acuerdo de París y Berlín requirió concesiones de ambas partes. El objetivo fundamental fue restablecer la confianza de los inversores y decir a los mercados que nunca más deberán hacer los sacrificios que se les exigieron en el caso de Grecia, cuando se vieron obligados a renunciar al 50% de sus inversiones.

Merkel y Sarkozy quisieran que el nuevo tratado sea redactado a partir de marzo y que el proceso de ratificación comience después de las elecciones presidenciales francesas, en mayo-junio próximos.

El proyecto establece el refuerzo de las sanciones para quien no respete un déficit máximo del 3% y una deuda pública del 60% del PBI, mientras que los que no cumplan serán "sancionados en forma automática", salvo que se oponga una mayoría calificada del 85%. Las respectivas Constituciones deberán incluir una regla de oro "reforzada y armonizada", y los Tribunales Constitucionales de cada país deberán vigilar que los presupuestos nacionales se ajusten al tratado.

La puesta en marcha de un Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES) (que reemplazará al actual Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, FEEF) se adelantará de 2013 a 2012. Las decisiones, también aquí, se tomarán por mayoría calificada. Los fondos de ese organismo deberían ser aumentados con la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI). Por el contrario, no habrá participación del sector privado, como se pensó en un momento con el FEEF.

El consejo de jefes de gobierno y de Estado será el gobierno económico de la zona euro. Se reunirá todos los meses durante la crisis, y en su orden del día siempre figurarán "la competitividad y el crecimiento", según Merkel. Este punto, deseado por Francia, aleja a la Comisión Europea de su papel de control, preconizado por Merkel.

Ambos países hicieron auténticas concesiones: Alemania renunció a la intervención de la Corte Europea de Justicia para aplicar sanciones y Francia olvidó su exigencia sobre la emisión de eurobonos.

Merkel y Sarkozy se declararon "absolutamente de acuerdo en que los eurobonos no son una solución a la crisis". También decidieron "respetar la independencia del Banco Central Europeo (BCE)" y anunciaron que se abstendrán de todo comentario sobre su actividad.

Ambos líderes prefieren que el futuro tratado sea firmado por los 27 miembros de la UE, pero advirtieron: "Estamos dispuestos a limitarnos a un tratado para los 17 miembros de la zona euro, abierto a todos los que quieran incorporarse".

En la cumbre del jueves se decidirá si la reforma se aplicará a los 27 miembros del bloque o sólo a los 17 de la eurozona. Según fuentes allegadas a la presidencia francesa, uno de los primeros en rechazar el plan será el primer ministro británico, David Cameron, lo que abriría el camino a una Europa a dos velocidades.

De inmediato, algunos líderes europeos expresaron su escepticismo. Introducir cambios en los tratados podría llevar meses, en momentos en que la crisis ha llevado al mundo al borde del precipicio. Sin embargo, un eventual tratado firmado entre los 17 países de la zona euro podría liberar el camino a una mayor intervención del BCE, el FMI o una combinación de ambos, una medida solicitada por los inversores desde hace meses.

En un principio, el mensaje parecía haber sido bien recibido por los mercados. Todas las bolsas europeas cerraron la jornada en alza, mientras las tasas de interés italianas cayeron por debajo de la barrera de 6% a diez años por primera vez desde octubre.

Reaccionando al anuncio de S&P, la presidencia francesa afirmó anoche en un lacónico comunicado que "Francia y Alemania toman nota del anuncio de S>P" y, "plenamente solidarias, confirman su voluntad de tomar todas las decisiones necesarias para asegurar la estabilidad de la zona euro".

LOS PUNTOS DEL ACUERDO

Sanciones automáticas. Serán para los países que no respeten los acuerdos comunitarios en materia de cuentas públicas, en particular la referida al déficit, que no puede ser superior al 3% del PBI.

Regla de oro . París y Berlín pretenden que todos los países de la eurozona adopten reglas de carácter constitucional para proteger el euro. Cortes constitucionales velarán por la estabilidad de la moneda única.

Cumbres . Habrá una reunión por mes de los jefes de Estado para hacer un seguimiento de la crisis. Servirán para delinear los cambios al Tratado de la UE.

Salvavidas . El Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (FEEF) debe ponerse en funcionamiento antes de lo previsto, a fines de 2012.

Corte de justicia . Un tribunal europeo podrá verificar la conformidad de los vínculos entre los Estados miembros y el cumplimiento de la regla de oro, con atribuciones para condicionar o modificar los presupuestos nacionales.

Acreedores . La participación de bancos y aseguradoras privadas en una eventual reestructuración de la deuda debe hacerse "en casos difíciles" y bajo las normas del FMI.

LA SEMANA CRUCIAL

6 DE DICIEMBRE

Votación en Grecia

El Parlamento griego vota el presupuesto general de 2012, marcado nuevamente por fuertes recortes en el gasto, con el objetivo de reducir el déficit hasta el 5,5% del PBI.

7 DE DICIEMBRE

Encuentro en Marsella

Sarkozy y Merkel participarán en el Congreso del Partido Popular Europeo que se celebra en Marsella mañana y el jueves, y al que asistirán otras figuras de la UE.

8 DE DICIEMBRE

Cumbre en Bruselas

Comienza en Bruselas la reunión en la que los líderes europeos deberán decidir si los 27 Estados de la UE estarán incluidos en el nuevo pacto o sólo los 17 de la eurozona.

9 DE DICIEMBRE

Negociaciones

Terminará la cumbre de Bruselas; para el cierre se prevén intensas negociaciones a varias bandas con la supervisión del presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy..

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