La canciller alemana dijo que su país “está preparado para avanzar hacia la capitalización” de la banca por los daños de un posible default griego o si la crisis se complica. Los principales índices bursátiles subieron casi un 4% en promedio.
Angela Merkel empieza a ceder. El FMI y Washington llevan semanas pidiendo a la Eurozona que garantice con fondos públicos los depósitos de los bancos (recapitalizar) por los daños que podrían sufrir en caso de un default griego o, directamente, la profundización de la crisis. Hasta ahora Berlín se negaba, pero ayer la canciller germana admitió que Alemania podría aceptar esa inyección de capital público en los bancos “si fuera necesario”. No se refería solamente a las entidades de su país.
Según explicó en Bruselas, la jefa de gobierno de la mayor economía europea reconoció que “si asumimos que los bancos están insuficientemente capitalizados, Alemania está preparada para avanzar hacia la capitalización ”. Pero Merkel puso condiciones: la creación de una comisión independiente que decida a qué bancos y en qué cantidades se les daría capital público. Los dirigentes de la UE se reúnen en Bruselas el 17 y 18 de octubre. De esa reunión podría salir la decisión final.
Merkel no lo dijo ayer pero, según la prensa de su país, la banca alemana se está preparando desde principios de verano para hacer frente al default griego . La cuestión es aún más amplia. La crisis está devorando la fortaleza de las entidades y no es claro su real nivel de liquidez. El dato de que de todos modos se inyectarán fondos fiscales es un reaseguro de que los Estados se harán cargo de los pasivos y por eso hubo fiesta en las bolsas.
Antonio Borges, director del FMI para Europa, aseguró en Bruselas que la banca europea podría necesitar hasta 200.000 millones de euros para aliviar los riesgos derivados de su exposición a la deuda soberana de los países en dificultades. Fuentes comunitarias aclararon ayer que no hay por ahora ningún plan europeo para esa recapitalización, sino “un esfuerzo de coordinación de planes nacionales” . Es que la admisión de aquella necesidad es el reconocimiento de que el abismo es mucho más profundo de lo que se suponía.
La agencia Reuters dijo que ya hubo una reunión en Londres entre jefes de la Autoridad Bancaria Europea - desprestigiada tras el fracaso de los examenes de solvencia practicados a los bancos -, el Banco Central Europeo y funcionarios bancarios nacionales.
Merkel también abrió ayer la puerta a renegociar el acuerdo alcanzado el 21 de julio, por el que se permitía que Grecia aprobara una quita del 21% en sus bonos , quita en la que participarían los bancos europeos “de forma voluntaria”.
La canciller alemana reconoció ayer que esa quita podría ser mayor -hasta de un 50%- a la vista del desplome económico griego, que hace extremadamente difícil que Atenas pueda bajar el gasto público como le exigen la UE y el FMI.
La definición de Merkel, que también repitió que a Grecia se le debe dar la oportunidad de mejorar su situación”, sentaron bien a las bolsas .
Después de tres jornadas de caídas París cerró ayer con una subida del 4,33%; Londres, del 3,19%; Frankfurt, del 4,91%; Milán, del 3,94%; y Madrid del 3,06%. Incluso Atenas subió un 0,71%. El índice paneuropeo Eurostoxx 50 ganó un 4,22%. El euro perdió unos centavos y se cotizaba al cierre de los mercados europeos a US$ 1,332 frente a los 1,334 de la víspera. Wall Street también cerró en alza.
El que ya no parece tener salvación es el banco franco-belga Dexia, primera víctima de la crisis de la deuda soberana de la Eurozona. París y Bruselas evitaron su bancarrota y ahora organizan de urgencia el desmantelamiento de sus activos tóxicos.

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