Merkel respaldó los ajustes de Rajoy

El presidente del gobierno español destacó que la canciller alemana apoyó sus políticas; desmintió haber pedido asistencia financiera
Después de una de las semanas más turbulentas para la economía española en los últimos años, el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, recibió ayer un fuerte respaldo de la canciller alemana, Angela Merkel, a las cuestionadas políticas de austeridad que impulsa, ratificó que la prioridad de su gestión sigue siendo "el control del déficit público".

Horas antes del inicio de la cumbre de la OTAN (ver Pág. 4), Rajoy se reunió con Merkel en Chicago, en una cita en la que la canciller también respaldó el "ejercicio de transparencia" al que se someterán los bancos que ante su debilitada situación en los últimos días pusieron al borde del colapso el sistema financiero español.

"Sería muy positivo que este ejercicio se hiciera en otros países de la Unión Europea (UE)", reclamó Rajoy, tras reunirse con Merkel durante un paseo en barco por Chicago.

Rajoy, cuyo gobierno nacionalizó hace diez días Bankia, el cuarto entre los más grandes bancos españoles, le garantizó a la canciller que España seguirá esforzándose para ser un país en el que las administraciones públicas -particularmente las comunidades autónomas- "no continúen endeudándose hasta el infinito" y que mantendrá su política de reformas estructurales, dos elementos clave para lograr el crecimiento económico.

"El debate que se plantea entre austeridad y crecimiento no tiene ningún sentido; el crecimiento requiere reformas estructurales y no gastar lo que no se tiene", dijo Rajoy.

Acorde con la línea política alemana, que promueve rigurosos planes de ajuste, el mandatario insistió en la urgencia de reducir el déficit y recordó los riesgos de no hacerlo, ya que hay países que no consiguieron financiación y se encuentran en "situaciones imposibles".

Merkel, tanto en público como en privado, apoyó las reformas que lleva adelante el gobierno conservador del Partido Popular y el ejercicio de transparencia al que se van a someter las entidades financieras, que serán evaluadas por dos consultoras externas, las cuales se elegirán hoy, para que dentro de un mes presenten un exhaustivo diagnóstico del sistema.

Antes de la reunión, Rajoy había bajado las expectativas de quienes especulaban que iba a pedir algún tipo de ayuda financiera a Merkel. "Yo no voy a pedirle nada", aclaró.

España quiere solventar las dudas que generan sus bancos, pero Rajoy puso la mira en otros países y estimó que también deberían examinar sus bancos. En la misma línea, destacó el "ejercicio de transparencia" que se hizo con las cuentas públicas españolas, cuyo déficit aumentó cuatro décimas, al comprobarse la desviación al alza del déficit de cuatro comunidades autónomas, que los expertos y analistas consideran otro de los grandes agujeros negros de la economía española.

El mandatario español reveló que esa desviación se debe a las facturas que estaban "en el cajón" y que emergieron con el plan de pago a los proveedores, y garantizó que esa práctica "se ha acabado" tras el último Consejo de Política Fiscal.

A su caída en un proceso recesivo, la economía española sumó la semana pasada la presión de los mercados internacionales cuando la firma de análisis financiero Moody's rebajó la nota de 16 bancos españoles, la mayoría con un alto nivel de morosidad, el peor desde 1994, con el 8,37%. Además, su acceso al crédito continúa siendo caro debido a que el riesgo país alcanzó el récord de 507 puntos el miércoles pasado, y se mantenía en los 490, a sólo 90 del nivel alcanzado por Irlanda cuando fue rescatada.

El estado de la banca española fue el primer punto de discordia entre Rajoy y el flamante presidente francés, François Hollande -un crítico de la austeridad-, que consideró "deseable" la recapitalización de la banca española y señaló que "seguramente sería necesario que se hiciera con los mecanismos de solidaridad europeos".

"No creo que el señor Hollande haya dicho eso porque, lógicamente, el señor Hollande no sabe cómo están los bancos españoles", respondió tajante Rajoy, al descartar la posibilidad de un rescate financiero.

Los próximos días también prometen ser intensos para Madrid, pendiente de la agenda internacional de Rajoy, que culmina con la cumbre informal de la UE pasado mañana en Bruselas. Ya pocos de sus aliados europeos dudan de que España espera una solución externa, a través del BCE, para limitar la exposición del castigado sistema financiero.

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