Merkel y Hollande, divididos por los bancos

No coinciden en la forma de controlar las instituciones europeas

LUDWIGSBURGO, Alemania.- Ayer hubo abrazos y elogios mutuos, pero los líderes de las dos principales potencias europeas, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, siguen sin ponerse de acuerdo en la forma de rescatar a la eurozona de la debacle.

Reunidos en el enorme castillo barroco de Ludwigsburgo, sur de Alemania, ambos líderes evocaron el medio siglo de reconciliación entre los dos países desde que el general francés Charles de Gaulle predijo, con acierto en ese mismo lugar en 1962, que la amistad franco-alemana sería la "piedra angular" de la nueva Europa.

Pero los dos temas más importantes que estaban incluidos en la agenda de trabajo de ayer finalizaron sin acuerdos.

Ambas naciones, consideradas el "motor de Europa", no coinciden por ejemplo en su postura sobre la supervisión de los bancos en la Unión.

Sobre el otro asunto espinoso del día, el proyecto de fusión de los grupos aeronáuticos y de defensa paneuropeos EADS con el británico BAE para crear el número uno mundial del sector, Merkel y Hollande fueron muy esquivos.

"No hemos tomado una decisión, sabemos que debemos dar en un futuro próximo una respuesta a las empresas. Las conversaciones son buenas y amistosas. Pero los detalles no deben debatirse en público, en particular en lo referente al empleo", dijo Merkel.

Según la reglamentación bursátil británica, los industriales tienen hasta el 10 de octubre para concluir su acercamiento o abandonarlo.

Pero la cuestión que mantiene más en vilo a la economía de toda la eurozona es la forma en que se buscará salvar la moneda única.

Alemania y Francia son los dos mayores contribuyentes a los fondos de ayuda para los países en dificultades de la zona, con cerca del 27 % y el 20 %, respectivamente.

Sin embargo, mientras Francia busca avanzar rápidamente en la creación de una supervisión bancaria que en 2013 tome bajo su control 6000 instituciones de la eurozona. Berlín quiere marchar a un ritmo más lento y únicamente sobre los establecimientos más importantes. "Cuanto antes mejor", lanzó el presidente francés en una conferencia de prensa común. La cuestión consiste en saber "cómo hacer para tomar en cuenta el mayor número de establecimientos posibles", añadió Hollande. Pero la canciller alemana respondió tajante: "Es necesario ser serios, es necesaria la calidad y luego veremos el tiempo que toma"..

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