Hoy explicará ante el Parlamento los alcances del acuerd
BERLIN.- Tras imponer sus decisiones en Europa sin tener que hacer concesiones, la canciller alemana, Angela Merkel, hablará hoy frente al Bundestag , el Parlamento alemán. Intentará convencer a los divididos alemanes y a los diputados de que más integración fiscal, más disciplina presupuestaria y un freno para las deudas públicas son las bases que salvarán al Viejo Continente de la crisis y volverán a ganar la confianza perdida de los mercados.
La semana pasada, en Bruselas, la canciller hizo prevalecer sus convicciones y logró el respaldo de todos, menos de Gran Bretaña, para reformar Europa y hacerla, en definitiva, más parecida a Alemania. Fue una victoria rotunda de Merkel, que no tuvo que ceder en su rechazo a la introducción de los eurobonos.
A pesar de que los comentaristas de todo el continente destacaron su resultado, en Alemania, la canciller no supo convencer a sus ciudadanos.En la calle, los alemanes están divididos entre quienes perciben que están pagando por errores causados por otros y hasta se verían a sí mismos más cómodos fuera de Europa, y quienes acusan a la mandataria por sus titubeos y su incapacidad de tomar decisiones definitivas.
Según una encuesta del instituto demoscópico Infratest-Dimap, publicada anteayer por la cadena de televisión ARD, el 55% de los alemanes está insatisfecho con la gestión de Merkel de la última cumbre. Sobre los acuerdos alcanzados por los líderes europeos, la mayoría de los encuestados se mostró escéptico. Sólo un 35% cree que ayudará a estabilizar la eurozona, mientras que un 57 % opinó que lo acordado en Bruselas no servirá para tranquilizar a los mercados. En la misma encuesta, un 65% de los participantes considera que la solidaridad financiera alemana beneficia a su país.
Para afirmar su liderazgo tanto en Alemania como en Europa la canciller necesita mediar constantemente entre los intereses a corto plazo de su país y los a largo plazo de Europa. Por esto, en los últimos meses, Merkel compareció frente al Parlamento antes y después de cada cumbre, en lo que se convirtió en una cita muy popular y capaz de despertar sentimientos enfrentados. Hoy apelará al papel de líder que Alemania adquirió en Europa tras imponer su receta y pedirá la aprobación, en los primeros meses de 2012, de las medidas para la reducción de la deuda y el control de los presupuestos. Es un discurso muy esperado también porque cada una de las palabras de la canciller causa reacciones en los mercados.
Ocurrió ayer, cuando fuentes cercanas a la canciller expresaron a Reuters su rechazo a cualquier sugerencia de aumentar el fondo de rescate permanente, es decir, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE). Contrariamente a lo que dijo Merkel, el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, insistió a principio de esta semana en que en marzo "se revisará la idoneidad del tope de 500.000 millones de euros" del fondo de rescate. En seguida, ayer, cayeron las bolsas europeas.
Apasionado y europeísta
Tras las presuntas palabras de la canciller, el euro rompió la barrera de los 1,31 dólares, con un cambio fijado en 1,30 euros por cada "billete verde", en lo que fue el peor resultado en los últimos 11 meses.
Mientras tanto, Merkel mediaba ayer con las distintas partes en su país. En un encuentro con los sindicatos dijo: "El euro es nuestra moneda común por la que merece luchar", y añadió, "también tenemos que preocuparnos por el crecimiento y por los frutos del crecimiento, es decir, por el empleo". Al finalizar la reunión, la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB) le aseguró su apoyo: "Seguiremos defendiendo la moneda única y la necesidad de estabilizarla", dijo el presidente, Michael Sommer.
En Berlín, todos esperan hoy un discurso apasionado y europeísta, que exalte los logros de Alemania hacia una nueva Europa, más integrada, y capaz de volver a ganar la confianza de los mercados.
Pero se esperan también críticas. El presidente del Parlamento, Norbert Lammert, de la CDU, el mismo partido de Merkel, se pronunció a favor de analizar si los acuerdos son acordes con la Constitución alemana, por si pueden derivar problemas legales en su implementación. Con este argumento, también la oposición se enfrentará hoy a la canciller..

Comentá la nota