Merkel alista un plan de crecimiento

Merkel alista un plan de crecimiento
Ante la presión de sus socios, presentará una agenda que incluye la privatización de firmas públicas y la creación de zonas francas

BERLIN.- François Hollande provoca, Angela Merkel responde. Cuando todavía se sienten los ecos de la cumbre informal en Bruselas, el miércoles último, la canciller alemana enseña su pulso de hierro para demostrar que no está sola en Europa y que su receta de austeridad no descuida el crecimiento.

Según informaciones reveladas ayer por la revista Der Spiegel en su versión digital, Berlín ya tiene listo lo que muchos dirigentes europeos le reclaman, al menos en parte: un plan de seis puntos para estimular el crecimiento, en especial en el sur de la Unión Europea (UE).

El proyecto apunta a neutralizar la influyente postura del presidente francés -en la cumbre de la UE volvió a abogar por los eurobonos como herramienta clave para salir adelante- y a imponer una receta alemana contra la crisis.

La propuesta de Merkel sería un programa específico destinado a recuperar las economías de los países más afectados por la debacle, entre ellos España e Italia. Una de las medidas del Ejecutivo alemán, según Der Spiegel , sería crear una fórmula de zonas especiales de fomento en las que regirían exenciones fiscales para incentivar la inversión extranjera.

El Ministerio de Finanzas alemán no confirmó ni desmintió la información. Sin embargo, expresó dudas acerca de su aplicación. Según un vocero, se trataría de una medida que sobre la base de las reglas existentes sería "muy difícil" de llevar adelante. Y entre los expertos también se dejó oír cierto escepticismo: para Jens Jens Boysen-Hogrefe, del Instituto para la Economía Mundial de Kiel, "las zonas económicas extraordinarias son instrumentos tramposos".

Otro punto del proyecto señala la intención de establecer empresas fiduciarias destinadas a alentar la privatización de firmas estatales según el modelo alemán.

Entre las otras recomendaciones figura también una reforma laboral similar a la llevada a cabo en Alemania -aún bajo el gobierno anterior, del canciller socialdemócrata Gerhard Schröder- que condujo a un descenso continuado del desempleo, desde los cinco millones de 2005 a los tres millones de hoy.

Para ello, propone flexibilizar las normas de protección contra el despido, así como la creación de empleos con bajas cargas sociales y retenciones fiscales (conocidos como minijobs ) y puestos de aprendizaje.

Trabajo intenso

El gobierno alemán aseguró ayer que está trabajando "intensamente" en propuestas concretas para impulsar el crecimiento y el empleo en la UE, aunque rechazó aclarar si eso comprende el plan de seis puntos que dio a conocer Der Spiegel , incluyendo la creación de zonas especiales.

"El gobierno de la canciller trabaja en una serie de conceptos concretos, a desarrollar por distintos departamentos, que serán oportunamente planteados para su discusión tanto a la oposición como a los socios de la UE", declaró a la prensa el vocero de Merkel, Steffen Seibert.

Los detalles acerca de esos planes se darán a conocer "a su debido momento", añadió Seibert, aunque se negó a "comentar, desmentir o confirmar" las informaciones difundidas por el prestigioso semanario de investigación alemán.

Las nuevas propuestas que tiene en mente el Ejecutivo responden tanto a las crecientes presiones de sus socios en la UE, materializadas en la ascendente figura de Hollande, como a las de la oposición socialdemócrata-verde alemana, en lo referido a flexibilizar la vía de la austeridad a rajatabla hasta ahora representada por Berlín, e impulsar por otros caminos el esquivo crecimiento económico.

El vocero destacó que las recomendaciones que el gobierno tiene en agenda están destinadas a ser debatidas con los socios de la UE, y que serán presentadas a la oposición en el marco de las negociaciones entabladas por la canciller para lograr la ratificación del Pacto Fiscal, de disciplina presupuestaria.

Merkel se reunió anteayer con líderes opositores para poder llegar a la aprobación del Pacto Fiscal y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) en la primera mitad de julio. La oposición, cuyo respaldo es necesario para dar el visto bueno a las medidas, pide que ellas estén acompañadas por un plan de crecimiento, pero no se opone a la receta de austeridad impulsada por Merkel.

En Alemania, donde las encuestas demuestran que el 80% de la población ve de manera negativa la mutualización de la deuda (a través de los eurobonos), ni siquiera la oposición socialdemócrata se atreve a respaldar a Hollande.

El diario conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung publicó un análisis detallado que apuntaba a demostrar el escaso apoyo hacia la propuesta del presidente francés. "Ninguna mayoría para los eurobonos en Europa", aseguró FAZ..

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