El club de Gerli vive horas oscuras. Con un presente deportivo difícil, que incluye una pobre campaña en la primera C del Fútbol Argentino y que hace ver de reojo la tabla de los promedios, el clima político político y social se hace insostenible. Durante la semana, un grupo de Barrabrabas invadió la practica del plantel superior y agredió físicamente al cuerpo técnico, para darse a la fuga después de sustraer elementos de la utilería del Club.
Por su parte, el intendente local desconoció las imputaciones del presidente de la entidad albinegra: "No tengo intención de provocar a nadie pero me da mucha lástima escuchar a Merelas porque es evidente que no está bien. No se que habrá pasado en la cancha de El Porvenir porque en este momento estoy en Capital, pero este hombre está hundiendo al club. Es un mentiroso que necesita algún tipo de apoyo. Nada de lo que dijo es cierto. Pueden comprobar que vivo a una cuadra de la estación de Lanús y que no me cuida ningún policía. No tenemos nada que ver con ninguna barra", concluyó el jefe comunal.


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