Mercenario de los K

Mercenario de los K
En la comunidad judía existen muchos reparos hacia la figura de Sergio Szpolski. El empresario de medios carga con una pesada mochila, como es haber sido condenado por un tribunal de ética de la AMIA por la desaparición de 3 millones de dólares. Sus conexiones con el gobierno kirchnerista.
Sergio Szpolski es un ex rabino que ostenta el título de licenciado en sociología. Pero no vive de esa profesión. En realidad, es un empresario de medios muy particular, que alimenta distintas publicaciones -de tinte extremadamente kirchnerista- con millonarios recursos de la pauta oficial.

Szpolski suele tener una frase que repite continuamente : "Yo no tengo medios, tengo verdulerías", en clara señal de que su negocio no es el periodismo, sino que pasa por otro lado. Por eso, en el ambiente de los medios, fue bautizado como el "mercenario K". Y ahora, según pudo saber este diario, se ha fijado otro objetivo: montar, con fondos provenientes del Estado (es decir aportado por el conjunto de los ciudadanos), un canal de noticias que se llamaría C23N (Canal 23 Noticias). Se emitiría por Direct TV y por Telecentro.

Szpolski tiene un extenso prontuario. Según una investigación realizada por la revista La Tecla, el empresario K carga con una mochila muy pesada, como es una sentencia inédita y contundente del tribunal de ética de la AMIA, la mutual de la comunidad judía, por un faltante de tres millones de dólares. El fallo no deja lugar a duda: "(Szpolski) ha incurrido en gravísima falta ética en el manejo de los fondos de la AMIA".

La condena no tiene fuerza jurídica pero se produjo a raíz de una investigación sobre el manejo del dinero que se hizo en la mutual judía, cuando Szpolski era su tesorero. Los tres millones de dólares, que tendrían que haber servido para construir la nueva sede luego del atentado de 1994, habrían sido desviados al Banco Patricios sin autorización de la comunidad. Szpolski era el gerente de ese banco, siendo su tío, Alberto Szpolski, el propietario.

Según consignó La Tecla, luego de la desaparición del dinero, los tres millones de dólares volvieron a aparecer misteriosamente en forma de donación anónima. Se sospecha que el dinero fue restituido por la propia familia de Szpolski, avergonzada del escándalo.

Cabe recordar que el Banco Patricios cerró el 28 de marzo de 1998, cuando estaba en el puesto 32 del ranking de depósitos. El proceso de quiebra fue escandaloso y por ello el juez federal Norberto Oyarbide envió a juicio oral y público a sus ex directivos, acusados de una millonaria defraudación. Entre ellos estaba Alberto Szpolski, a quien se le imputó el delito de administración fraudulenta.

La llegada de Néstor Kirchner al poder, en el año 2003, significó una gran oportunidad para que el ex rabino pudiera hacer negocios. Mantuvo, y mantiene, una estrecha relación con el ahora ex secretario de Medios, Enrique Pepe Albistur, quien se tuvo que ir del Gobierno por las denuncias judiciales que lo involucran en supuestas irregularidades en el manejo de la pauta publicitaria.

Tribunal de ética de la AMIA

El documento que sentencia al ex rabino

Principales fragmentos

"Hemos quedado apesadumbrados al comprobar la desaprensión, la falta elemental de cuidado en el accionar societario dentro de contexto comercial privado y, sobre todo, el desprecio por normas de prescindencia y transparencia que en todo momento deben regir la conducta de los dirigentes encargados del manejo de fondos comunitarios."

"Este Tribunal, por unanimidad, considera que el licenciado Szpolski ha incurrido en gravísima falta ética en el manejo de los fondos de la AMIA, particularmente por su intervención y/o conocimiento del retiro de las colocaciones que dicha institución había efectuado en Socimer International Bank Ltd y su reinversión inconsulta en obligaciones negociables del Banco Patricios."

"Es lamentable que tales interrogantes no tengan respuesta directa, pues en cualquier institución, sea esta con fines civiles o comerciales, que se precie de seria (y vaya si AMIA es seria) existen libros de actas en los que las operaciones de esta envergadura y aun mucho menores son motivos de amplios debates, con la debida constancia bajo firma de los integrantes directivos, e inclusive de los Tribunales o Comisiones revisoras de Cuentas."

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