Se realizó una asamblea para debatir acciones a seguir, y se habló de la contaminación que dejó DuPont. Colocaron carteles de repudio en los alambrados del predio. Hubo cuestionamientos a la justicia y a los funcionarios.
"Empresarios y funcionarios corruptos", "El genocidio de DuPont contraataca", "Guilford = DuPont, el avance del retroceso", "Basta de explotación ambiental", "¿Control o coimas?", "Puestos laborales mortales", "¿Progreso o suicidio?", "Mercedes, zona liberada para contaminar", "Contaminación = cáncer", "DuPont, Guilford, la historia se repite", "Tanta propaganda para la corrupción asesinando al pueblo", fueron algunos de los carteles colocados en el alambrado de avenida 40, que sintetizaron el pensamiento y la expresión de los presentes.
Además hubo lugar para una tamboreada, mientras se repartían volantes y se charlaba con los vecinos. En asamblea se habló de la certeza de que los estudios de impacto ambiental tras el cierre de DuPont han sido negativos, sin embargo la industria se vuelve a poner en marcha. Además se cuestionó el papel de los jueces, de los abogados defensores, de las organizaciones que están detrás de los juicios, como ASAREA, de los funcionarios municipales, provinciales y nacionales, y de todos los que son cómplices de la corrupción y el saqueo organizado. En este sentido, se debatieron las acciones a llevar adelante.
En tanto, en la semana que hoy comienza esperan informaciones con respecto a los juicios de los empleados que quedaron cesantes en 2004 al cierre de la firma DuPont y de aquellos que forman parte de los damnificados directos por estar afectados por la contaminación del amianto, y que encaran procesos patrocinados por la Asociación Argentina de Expuestos al Amianto (ASAREA).
Críticas
El viernes, luego de que Eduardo Bohm –presidente del Guilford Argentina– anunciara la puesta en marcha de la firma en Mercedes, durante un acto encabezado por el presidente de la Administración Federal de Ingresos Públicos, por la tarde se realizó una conferencia de prensa en la que Bohm, junto al intendente Carlos Selva, minimizaron las críticas recibidas por la contaminación y los métodos productivos utilizados por la industria química, y anunciaron, a toda pompa, la creación de 80 puestos de trabajo y el inicio de una sección de lavado y otra de tintorería. Bohm, además, sobre la relación con la empresa que dejó Mercedes en 2004, dijo que son "clientes de DuPont desde hace 50 años".
La oposición a la apertura de la empresa Guilford en la ciudad de Mercedes se basa en la exigencia de que se cumpla la ley: se pide que se realicen los estudios de impacto ambiental, que se haga una consulta pública y que además se resuelvan los juicios en proceso a DuPont. Se entiende a Guilford como una industria química textil, cuya elaboración de productos requiere del uso de sustancias químicas altamente peligrosas para la salud de un alto consumo de energía y de agua.
"Las consecuencias en el ambiente de este tipo de actividad industrial ya la hemos presenciado con DuPont, que nos dejó una alta incidencia de cáncer provocando cientos de fallecidos y contaminación en la zona, el río Luján y las napas de agua de consumo", se cuestiona en el marco del inicio de actividades de Guilford, mientras el predio de la DuPont está como garantía de pago de diferencias de las indemnizaciones en la justicia laboral. En estas dos semanas, además, Invista DuPont habría pagado cerca de 1.200.000 pesos a ex empleados de la firma al cierre de su producción en Mercedes, sobre 3.000.000 que reclamaban.

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