Más mentiras: ahora, con 13 pesos se puede vivir

Más mentiras: ahora, con 13 pesos se puede vivir
Según el Indec, con esa cifra alcanzaría para no ser pobre en el país. "Sigue siendo prisionero de una historia de ficción que viene generando los últimos tres años", dijo a Hoy Fernando Blanco Muiño, de la Unión de Consumidores de Argentina (UCA)
Los informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) le siguen mintiendo descaradamente a la sociedad argentina. Después de garantizar que con seis pesos se podía comer por día en un país que vive acechado por la inflación, ahora anunciaron que si una persona tiene ingresos equivalentes a $ 13 por día, ya puede dejar de ser considerada pobre.

Lo más asombroso es que esta cifra alcanzaría no sólo para alimentarse, sino también para viajar, pagar el alquiler, los gastos de la vivienda, de salud y de educación, y hasta desarrollar alguna actividad de esparcimiento.

Sin embargo, la realidad marca todo lo contrario; en un relevamiento hecho por este medio en almacenes y supermercados, el kilo de manzanas verdes cotiza $ 12 y el de tomates,

$ 11,90, tirando por la borda todo tipo de conjetura númerica realizada por el Indec.

Los precios de otros productos en los mismos comercios consultados no hacen más que ratificar el visible engaño: un paquete de salchichas de segunda marca cuesta 9,75 pesos; la gaseosa cola de primera línea de 1,5 litros llega a los 8,50 pesos; un paquete de galletitas pepas de 400 gramos bordea los 6,50 pesos y el frasco de 50 gramos de café instantáneo cotiza 8,50 pesos. Ahora bien, en lo que respecta al esparcimiento, los números tampoco dejan lugar a dudas. En la actualidad, ver una película en cualquier cine cuesta entre 26 y 33 pesos, mientras

que tomar una cerveza de litro en algún bar bordea los 35 pesos.

“Los números del Indec contrastan contra la realidad de las familias, por eso no le cree nadie. Y el Indec, hoy por hoy, sigue siendo prisionero de una historia de ficción que viene generando los últimos tres años, por eso es lógico que tenga estos números. Pero realmente no hay manera de contrastarlos con la realidad”, aseguró a Hoy el presidente de la Unión de Consumidores de Argentina (UCA), Fernando Blanco Muiño.

Blanco Muiño también aclaró que desde la UCA “consideramos que la canasta básica fácilmente orilla los 3.500 pesos”, e insistió: “Una canasta para una familia tipo, con dos chicos en edad escolar, que necesitan un nutrición determinada ¿se puede cubrir con trece pesos? En donde consideren los servicios públicos, los viáticos, la alimentación, es imposible”.

“Lo que pasa es que el Indec no puede superar esos valores porque estaría dando marcha atrás con una prédica que viene desde hace tres años. Pero indudablemente no hay manera de constatarlo. Ni aún armando la canasta de alimentos en el paseo de compras del Mercado Central”, resaltó el titular de la UCA.

En la misma sintonía se expresó el titular de la asociación Consumidores Libres, Héctor Polino: “Me parece que son cifras que no se ajustan a la realidad y que el Gobierno persiste en el error de autoengañarse y engañar a la opinión pública”. “De acuerdo a estudios que ha hecho la Universidad Nacional de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata, para una familia tipo se necesita para vivir, no sólo para la canasta básica, 6.580 pesos por mes”, añadió Polino en declaraciones a Hoy.

La inflación, otra vez en la mira

En diálogo con este medio, el presidente de la Unión de Consumidores de Argentina, Fernando Blanco Muiño, sostuvo que “si se sigue negando la inflación, indudablemente el panorama va a ser más oscuro”.

“Hoy por hoy el ministro Tomada ya salió a pedir a los trabajadores un esfuerzo adicional, porque no se ha tocado el mínimo no imponible de Ganancias, con lo cual está claro que el mensaje del Gobierno es que los trabajadores en relación de dependencia van a seguir pagando donantes en los niveles actuales, la inflación va a ir comiendo lo que han sido los acuerdos en paritarias y nos vamos a encontrar con un fin de año en el que la estampida de precios va a hacer que el poder adquisitivo del salario sea cada vez menor”,

concluyó.

En España hablan del “país de las maravillas” de Cristina

Una nota del diario español El Mundo criticó con dureza al Gobierno kirchnerista por la manipulación de datos que lleva adelante el Indec en el país y habló del “país de las maravillas” que solamente ve la presidenta Cristina Fernández.

“Los pases mágicos del Indec han llamado la atención de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que tras una inspección realizada el pasado 18 de septiembre, le fijó un plazo de 90 días al gobierno de Cristina Kirchner para afinar los instrumentos con que mide la inflación”, dice el artículo, publicado a horas de conocerse el polémico anuncio de que con trece pesos alcanza para no ser pobre en la Argentina.

El periódico ibérico también tilda de “sheriff” al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y plantea que “la brecha entre las evaluaciones del Indec y de los organismos independientes es tan grande que parece afincada en dos países diferentes”.

“¿Qué gana el Gobierno con torcer las fluctuaciones del IPC, cuando hasta un niño se da cuenta del truco? La respuesta se encuentra en las tablas que miden los índices de pobreza en el país. Partiendo de la premisa oficial, de que con 1.555 pesos se vive razonablemente bien, resulta que sólo el 6,7% de los argentinos está por debajo de la línea de la pobreza”, cuestionó El Mundo.

Para el economista Aldo Abram, “se dibujan las cifras”

El economista de la Fundación Libertad y Progreso Aldo Abram advirtió ayer que los datos de pobreza que elabora el Indec “están subestimados” y aseguró que, de ser reales, en la Argentina tendría que haber “menos pobres que en Suiza”.

Abram formuló estos conceptos al evaluar la serie de estadísticas oficiales, elaboradas por el Indec, que admiten que con un ingreso de trece pesos diarios una persona deja de ser pobre.

“Según números de entidades privadas, los niveles de pobreza están en el 30 por ciento, y por ello se están subestimando (los índices), ya que los privados calculan los niveles de pobreza en más del doble de los que calcula el Indec”, expresó el economista.

“Así -dijo-, tendríamos que tener en la Argentina menos pobres que en Suiza”.

Según Abram, “eso demuestra claramente cómo se dibujan las cifras estadísticas en la Argentina, lo que es lamentable, debido a que el principal objetivo del organismo público no es dar información para que se puedan hacer buenas inversiones sino que, desde una democracia republicana, se puedan generar datos con los cuales se puedan controlar a los gobernantes”.

Comentá la nota