Es evidente que los más altos funcionarios de la ciudad han optado por entregarse antes de luchar. A la vista de los ciudadanos, un grupo de inescrupulosos hace y deshace en Mar del Plata, sin freno alguno.
Ahora, tanto quines habían firmado un acuerdo con la Municipalidad para que les entregaran viviendas a cambio de desalojar locales de la terminal de trenes, como la abogada que los patrocina, la doctora Patricia Perelló, han recibido amenazas, según ellos, de parte del concesionario de la terminal, Néstor Otero.
Héctor Carruega vive dentro de la Estación Ferroautomotora, y nos cuenta sobre las persecuciones que ha sufrido en los últimos meses.
Noticias & Protagonistas: Cuando hablamos con el fiscal Moyano no quiso darnos los nombres de las personas detenidas durante los operativos realizados en la terminal ferroviaria. Usted era uno de ellos, ¿está ahora en libertad?
Héctor Carruega: Sí, estoy en libertad gracias a la apelación realizada por la doctora Patricia Perelló ante la Cámara, pero todavía no se aclaró el caso, porque me han imputado varios delitos. Evidentemente hay una mafia completa manejando esto desde atrás, y el Poder Judicial debería trabajar con más libertad, no tan presionado como está. Lo que se está haciendo es una persecución a los trabajadores.
N&P: ¿Quiénes son los personajes poderosos que usted considera que lo persiguen, y por qué lo harían?
HC: El primero es Néstor Otero, un “chanta” que llegó a la ciudad a hacer fortuna con la terminal de micros. Es testaferro de Romero, como él personalmente me aseguró en una charla que tuvimos en el Hermitage cuando se comenzó a hablar de la Ferroautomotora. Nos citó junto a la doctora Perelló y nos aseguró que nos iban a dar catorce casas para las familias que no estaban incluidas en el plan del ferrocarril. Nosotros dejamos los locales comerciales por eso: acá se piensa que el ferrocarril nos dio las viviendas, pero no es así.
N&P: ¿Otero les dijo que se fueran?
HC: Yo lo conozco a Otero desde Buenos Aires. Es una persona con muchos privilegios; a mí personalmente me aseguró que la plata no saldría de su bolsillo sino que se la sacaba al Gobierno. Me dijo que se la daban desde el Ministerio de Economía, aunque no le conozco cargo alguno en el Gobierno. La terminal se la dieron sin ningún tipo de licitación, y ahora manda gente a amenazarme a mí y a mi familia. También a la doctora Perelló, a la que la amenazó sólo porque nos patrocina.
N&P: ¿Usted afirma que Otero es testaferro de otra persona?
HC: Sí, de un señor apellidado Romero, que es quien tiene la línea Belgrano, la explotación de Chascomús, arregla los trenes en todo el país, en Roque Pérez, los de Laguna Paiva; y Otero le maneja la parte comercial y económica. Les entregaron las terminales a ellos sin ninguna licitación.
N&P: Usted dice que fue a una reunión en el Hermitage junto a la Dra. Perelló. ¿Quién más estaba?
HC: La reunión fue con Otero y un socio de él, Paulo Alejandro Dabas. Son las mismas personas que tienen la sociedad no sólo acá, sino también en Constitución, en Once y en Retiro, manejan la venta en los centros comerciales de las terminales más grandes del país. Él afirma -y es verdad, porque lo investigamos- que ellos aportan para las campañas electorales de los Kirchner y de de Daniel Scioli.
N&P: ¿Cómo llega usted a Mar del Plata?
HC: Yo estoy en esta ciudad desde 1989. Nosotros explotamos la venta ambulante desde 1985 en Constitución, Once y Retiro. Allí comenzamos a armar locales con mi socio, el dueño de Trassens, que también trabajaba en el aeropuerto de Mar del Plata. Llegamos a un acuerdo en el ‘89 con el entonces intendente de la ciudad, Russak, y con el señor Romero por parte de los ferrocarriles. Firmamos un contrato por diez años para explotar los locales comerciales; en ese momento yo era el gerente de la empresa. Se construyeron los locales y después hubo un inconveniente entre la Municipalidad y los ferrocarriles, y los locales nunca se habilitaron. Por esos años conocí a Otero, que entonces era un “perejil” al que pusieron al frente y ahora se cree el dueño del mundo.
N&P: ¿Por qué afirma usted que sufre la persecución del fiscal Moyano?
HC: Las denuncias que maneja el Dr. Moyano son persecutorias, no están hechas como corresponde. Hablan de desalojos compulsivos, de amenazas, y no hay nada de eso, sólo tratamos de normalizar el tema de los cánones ferroviarios. Y tenemos que luchar contra feudos como los del señor Iglesias, con el que estuve en reuniones donde Otero aseguró que si Aldrey quería ponía o sacaba jefes de policía y hasta al propio intendente.
N&P: ¿Y qué sucede con las amenazas que usted mencionó?
HC: A la doctora Perelló le mandaron una bala cortada, asegurándole que así iba a terminar ella. A mí me llegó otra con la frase “Cortala, Carruega, porque sos boleta”. A mi yerno también le enviaron una similar con amenazas de muerte y balas adentro. Se realizaron las denuncias en las comisarías correspondientes, la 2ª, la 4ª y la 9ª. Estas son las cobardías típicas de Otero, son métodos muy de él.
N&P: Usted que conoce a Otero puede aportar una visión más completa del personaje.
HC: Lo que digo, lo hago con fundamentos, porque lo conozco bien. Hizo echar a cuatro trabajadores del ferrocarril, gente totalmente inocente. La causa la tiene el fiscal Moyano y él mismo le mandó una carta al ministro de Infraestructura asegurándole que estaban condenados. Pero nosotros vamos a luchar. Otero, al igual que Iglesias, maneja al Intendente; pero como tienen poder, cuando hablo yo me hacen pasar por un loco. Parece que la gente de la ciudad hace oídos sordos, o no lo quiere ver. Desde que entró este Gobierno, Otero hizo lo que se le antojó. Esta terminal de Mar del Plata la consiguió sin licitación, sin respetar nada, sin estudios previos, por eso los vecinos están teniendo los problemas que tienen.
Una bala marcada
Noticias & Protagonistas: Hablamos con su representado y nos contó que fue nuevamente amenazada mediante un sobre que contenía una bala, ¿es así?
Dra. Patricia Perelló: Este fue un año duro. En 30 años de ejercer la profesión nunca tuve estos problemas: sufrí un incendio en mi estudio, muy perjudicial no sólo para mí sino también para la gente que trabaja conmigo y que aún está en investigación, en el que hay varios involucrados, y ahora esto. No sé qué decía la nota dentro del sobre porque lo va a abrir la policía científica en busca de rastros, de huellas que nos puedan llevar hasta quienes lo realizaron. Lo recibió mi secretaria, lo tiraron por la reja, era un sobre de papel madera con una letra P sacada de un diario y adentro contenía una bala de fusil; las otras personas involucradas en el caso también habían recibido una bala. Las notas a mis clientes contenían insultos y amenazas de muerte.
N&P: Aparentemente la dirigencia política de la ciudad está permitiendo que una mafia como la de Otero, supuesto testaferro de Romero, un hombre con muchos negocios, se asiente en la ciudad.
PP: Mire, si el accionar de esta gente es como el que estamos viviendo nosotros, evidentemente es una mafia. Pero también tuve conocimiento por estos días, y ligo las dos cosas, que hay gente buscando supuestos testigos para hundir a Carruega, diciendo actuar en nombre de Otero y asegurando ser amigos del fiscal, cosa que no me consta; pero evidentemente responden a algún interés. Esto lo hicimos constar en actas notariales, porque queremos contar con todos los elementos: quiénes son, quién los manda, con el conocimiento de quién hacen lo que están haciendo; todo es muy delicado.
N&P: Las resoluciones del Intendente que le han hecho entrega a este grupo del proyecto de la vieja terminal, o que Artime se abrace a Otero agradeciéndole las inversiones realizadas en Mar del Plata, le ponen a este caso un tono muy preocupante.
PP: Es así. Yo este verano recibí un llamado a mi celular de Néstor Otero, que en su momento minimicé. En el mensaje que me dejó, dice primero quién es, presentándose, y después se fue como embalando y me empezó a preguntar quién era yo. Yo represento a la gente que vive allí, y lo que queremos es que se cumpla con el compromiso firmado por Otero, por la Municipalidad y por la Secretaría de Transportes de la Nación, por el cual se comprometieron a darles un lugar para vivir a estas quince familias. Ahora todo se liga de una manera terrible.
N&P: ¿La llamada fue amenazante?
PP: La llamada fue de tono amenazante. Cometí el error de, en lugar de llevarla a la comisaría y hacerla transcribir, la borré, porque creí que no pasaría de eso. Pero por lo visto, él tiene gente contratada para hundirlo a Carruega mediante testimonios falsos, eso lo dice la misma gente. Para evitar que los elementos se pierdan estoy trabajando con testimonios ante escribano público: hay varias personas que han sido visitadas por quienes dicen venir de parte de Otero y asegurando ser amigos del fiscal. No me consta nada, pero dicen que es el momento de hundirlo a Carruega, lo que significa recuperar esos lugares.
N&P: Puede haber un debate sobre si a esta gente que vive allí debe dársele o no una vivienda. Pero, ¿había un compromiso político de hacerlo?
PP: Sí, se había firmado un acuerdo. Y pienso lo mismo respecto de los afectados de la terminal vieja, gente que tenía sus locales desde hace muchos años, que eran su fuente de trabajo: creo que hay que contemplar todas esas cosas. Si uno vive en un Estado social, si hay un criterio de interés público, si se considera a las personas que a lo mejor no tienen medios, hay que preocuparse, sobre todo cuando se va a hacer un negocio particular. Estas personas, que tendrán ganancias fastuosas, deberían tener un margen para el interés social y resolver el problema de quienes se ven afectados. Y la autoridad debe ocuparse de que así sea.
N&P: Es que en nuestra ciudad, la idea de democracia se ha pervertido. Hay personas que la manejan como un feudo privado y otras que aceptan el papel de siervos de la gleba.
PP: Yo no comparto esa visión. Si uno hace un compromiso con la gente, si se firma un convenio, como se realizó en este caso, no se puede sacarlos del lugar sin indemnizarlos. Porque eso es lo que pretenden, eso es lo que pasa hoy, que nadie quiere hacerse cargo.

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