Unas 50 mujeres y niños fueron apuñalados y degollados en un bastión rebelde en la ciudad de Homs, causando la fuga de centenares de familias de esta localidad por temor a nuevas masacres, mientras la oposición siria pide una “urgente” intervención militar extranjera .
Fotos y videos difundidos por militantes muestran imágenes de niños con la cabeza ensangrentada y el rostro mutilado, así como cuerpos completamente carbonizados, degollados o apuñalados en esta ciudad “rebelde”, recuperada en un 70% por el ejército regular tras sangrientos combates. Mientras los activistas opositores culparon a las fuerzas del régimen, el ministro sirio de Información, Adnán Mahmud, aseguró que los responsables de la “masacre” son “bandas terroristas” y acusó al mismo tiempo a Arabia Saudita y a Qatar (países críticos hacia el régimen sirio) de ser “cómplices” de esos grupos.
Tras conocerse esta matanza en Homs, la oposición siria pidió ayer, en un comunicado leído durante una conferencia de prensa en Estambul por uno de sus dirigentes, George Sabra, una intervención militar extranjera “urgente” en el país para poner fin a la represión del régimen , así como la instauración de “una zona de exclusión aérea” y “bombardeos” contra el aparato militar del régimen de Bashar al Assad. La comisión investigadora de la ONU sobre las violaciones de derechos humanos en Siria subrayó su oposición a esta medida, porque no ve otra solución que el diálogo y una salida negociada a la violencia que ha dejado más de 7.500 muertos en un año.
El emisario internacional para Siria y ex titular de la ONU, Kofi Annan, que mantuvo un infructuoso encuentro el domingo en Damasco con el presidente Al Assad, afirmó ayer que “la muerte de civiles debe detenerse ahora”. “El mundo debe enviar un mensaje claro (al régimen sirio) de que esta situación es inaceptable”, dijo Annan, en una breve declaración en el aeropuerto de Ankara.


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