Al momento de los alegatos finales circunscriptos al proceso judicial que se lleva a cabo por delitos de lesa humanidad concretados en la ex jefatura de Policía de la provincia, uno de los principales acusados, Luciano Benjamín Menéndez, apeló en su alocución a fustigar a las esferas de poder que gestionan el país y justificar su accionar al sostener que durante los 70 "no hubo persecución a los opositores políticos".
En este sentido, disparó: "Antes, los ilegales estaban en la ilegalidad, y se temía que tuviesen el poder al alcance de sus ensangrentadas manos. Hoy se apropiaron de la legalidad, nos juzgan y nos condenan. Detrás de esa maniobra están los mismos guerrilleros de entonces ocupando ahora cargos en el Gobierno, no se sacaron aún su piel de cordero". Asimismo, precisó que la metodología coercitiva implementada por el Ejército estaba fundamentada por expresas órdenes de la entonces mandataria de la Nación, María Estela Martínez de Perón, con el objeto hipotético de resguardar al país de la "agresión marxista y leninista. Vencimos al enemigo en pocos años y al acortar la guerra evitamos sufrimientos a la Patria", detalló. Hoy, se dará a conocer la sentencia no sólo para Menéndez, sino también para los acusados Roberto Heriberto Albornoz y los hermanos Luis y Carlos de Cándido. La parte acusatoria solicitó prisión perpetua y que la pena sea cumplida en cárcel común.
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