Sin Menem, el juez eleva a juicio la causa Río Tercero

El magistrado Ochoa da por cerrada una parte de la investigación. Hay cinco procesados por estrago doloso. Sin embargo, el ex presidente no estará en el banquillo de los acusados. Pasaron 16 años
La Justicia Federal de Río Cuarto, a cargo del juez Carlos Ochoa, resolvió elevar a juicio la causa por las explosiones en la Fábrica Militar de Río Tercero, ocurridas el 3 de noviembre de 1995, en la cual hay cinco procesados, se informó ayer.

Sin embargo, no estará en el banquillo de los acusados el ex presidente Carlos Menem.

Con la resolución en cuestión, se da por cerrada una parte de la investigación del siniestro que causó siete muertos, más de trescientos heridos y cuantiosos y millonarios daños materiales.

Además se dispuso que siga de manera paralela la investigación a Menem y al ex jefe del Ejército Martín Balza, quienes por ahora gozan de falta de mérito.

A 16 años del brutal estallido, el juicio lo llevará adelante el Tribunal Federal 2 de Córdoba.

El envío del caso a juicio se produjo tras ser rechazados los planteos de oposición presentados por la defensa de los acusados y los pedidos de sobreseimientos para ellos.

En el juicio no se encontrará Menem, investigado en la causa, ya que los fiscales Carlos Gonella y Guillermo Lega habían instruido para que el caso avanzara sin quien era jefe de Estado en el momento del trágico episodio.

Los procesados que tiene la causa son los militares retirados Carlos Franke, Edberto González de la Vega, Jorge Cornejo Torino y Marcelo Gatto y el ex subinterventor de la Dirección de Fabricaciones Militares Norberto Emanuel.

Los cinco están acusados de estrago doloso agravado por muerte de personas.

Cabe recordar que por el fallecimiento de Oscar Quiroga, el sexto procesado, la acción penal quedó extinguida.

El juicio se deberá desarrollar en el Tribunal Federal 2 de Córdoba, el mismo que en 2006 regresó el expediente a la primera instancia, considerando que la voladura se ocasionó por causas intencionales.

La resolución judicial señala: “El hecho que se les ha atribuido ha sido teniendo en cuenta el cargo que ocupaban en el organigrama de la Dirección General de Fabricaciones Militares y su dependiente FMRT, y consistió en haber provocado el día 03/11/95, a las 08.55 horas aproximadamente, por intermedio de persona o personas cuya identidad a la fecha aún se desconoce, de manera intencional, programada y organizada, el incendio de un tambor que contenía en su interior mazarota de trotyl o trotyl de descarga”.

En el dictamen también se rechazan “los planteos de oposición a juicio deducidos por la defensa de Franke, González de la Vega, Cornejo Torino, Gatto y Emanuel” y también “el pedido de sobreseimiento de los nombrados”.

Además se agrega: “No escapa al suscripto que en autos han sido imputados también Máximo Rosendo Groba, Carlos Saúl Menem, Raúl Julio Gómez Sabaini, Martín Antonio Balza y Antolín Mosquera, acerca de quienes se ha dictado auto de falta de mérito por no existir aún razones que ameriten ni el sobreseimiento ni el procesamiento de los nombrados. En virtud de ello es que se ordena extraer copias del expediente las que deberán ser debidamente autenticadas a los efectos de continuar la causa respecto de los mencionados encartados”.

En esta causa, la fallecida querellante Ana Gritti evitó que el complejo caso judicial se cerrara como un accidente. Al respecto, llevó a Menem al banquillo de los acusados.

Por su activa intervención, la investigación judicial pudo profundizarse a punto tal que el fallo judicial llegó a la conclusión de que la planta militar se hizo volar a propósito para ocultar un faltante de proyectiles.

Ese armamento, según la resolución judicial, se había desviado ilegalmente a Croacia y Ecuador.

En el brutal estallido, Gritti perdió a su marido, Hoder Dalmasso, y a partir de ahí se convirtió en querellante penal del caso.

También fueron víctimas Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, Romina Torres, Laura Muñoz, José Varela y Elena de Quiroga.

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