Mendoza gestiona este año créditos por casi $ 3.000 millones

La administración Pérez pretende con ese dinero cubrir déficits y pagar obras. Bonos, bancos y fideicomisos, los caminos elegidos.
Desde hace unos años, Mendoza camina por la cornisa del endeudamiento para cubrir el déficit fiscal que crece año tras año. El 2012 arrancó según la previsión del Ejecutivo con un rojo de 2 mil millones de pesos que fue reducido por la Legislatura a 1.500 millones de pesos.

Pero por la demanda de este nuevo ejercicio y el arrastre de la gestión anterior, Francisco Pérez tramita créditos por 2.851 millones de pesos para tapar los baches de la administración provincial, incluidos varios organismos que resultan deficitarios o requieren de una fuerte inyección de dinero, como Aysam y el IPV.

También pretende con ese dinero "cambiarle la cara a Mendoza" a partir de la construcción de obras que llevan años en espera como el túnel que conecta Potrerillos con Cacheuta.

Ahora bien, ¿cuáles son los nuevos empréstitos que engrosarán la deuda pública de la provincia? El más conocido es un bono que contempla 1.350 millones de pesos para obras del Estado y 225 millones de pesos más como parte de lo autorizado por la Legislatura (en una ley aparte) para Aysam, la empresa de agua y saneamiento estatal. Asimismo, con la adjudicación del banco colocador (que asesorará a la Provincia) se prevé tomar 200 millones de pesos como un crédito puente para ir pagando las cuentas si la colocación del bono se estira hasta agosto.

La suma de créditos que trata de conseguir el mandatario incluye un préstamo de 200 millones de pesos del Banco Nación, que en principio se preveía en 400 millones de pesos; el fideicomiso que conformó Celso Jaque para financiar viviendas por 86 millones y que usará Omar Parisi para continuar con la construcción de viviendas, y la posibilidad de que, según confirmó el titular del IPV, se conforme un nuevo fideicomiso a través del Fondo para la Transformación que sería de 300 millones de pesos.

A la cuenta de los rojos se deberán sumar 60 millones de pesos que el ex titular de Aysam y actual ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, gestionó y continúa gestionando su sucesor, Luis Böhm, con los bancos Patagonia e Hipotecario para Aysam y que recién el mes que viene empezaría a liquidarse.

Estos 60 millones son parte de la autorización legislativa otorgada cuando se estatizó Obras Sanitarias Mendoza para poder mantener operativa la empresa. A esto se le suma un crédito que Pérez gestionó en el BID durante su primera gira a Estados Unidos por 140 millones de dólares. La cifra, según explicó el mismo mandatario en aquella oportunidad, se invertirá en infraestructura, producción y turismo, como la construcción del túnel que conectará Potrerillos con Cacheuta y dará por concluido el camino del perilago.

A medio definir quedarán los 500 millones de pesos que los legisladores recortaron del déficit general que había determinado el Ejecutivo en su proyecto de presupuesto para otros gastos y la invitación a los municipios de sumarse al bono provincial, el cual debería extenderse hasta en 20 por ciento, algo así como 300 millones de pesos, si los departamentos justicialistas como Guaymallén, San Martín y Tunuyán deciden tomarlo. Estos dos últimos asuntos engrosaría aún más el financiamiento local.

Con respecto al recorte que hizo la Casa de las Leyes al déficit oficial, el ministro de Hacienda, Marcelo Costa, dijo a principios de año que "ese faltante podría cubrirse con ATN", pero lo cierto es que fue descartado por el Gobernador y antes por la Rosada ya que será un año sin salvatajes para las provincias.

Sin embargo, la conquista de recursos dependerá, afirman en el cuarto piso, de la relación que construya Pérez con Cristina Kirchner y su gabinete. La otra esperanza que tiene el oficialismo para verse más holgado financieramente es la gestión estatal de YPF. "Vamos a obtener más regalías porque seguramente vamos a producir mucho más de lo que producía cuando estaba Repsol", se animó a vaticinar Costa.

Por su parte, la oposición desconfía de las herramientas elegidas y le exige al Gobernador ajustar el gasto. "Acá lo que ocurre es que más allá de las deudas hay un problema de caja que se está evidenciando claramente con los movimientos de partidas que estableció Costa hace una semana", cuestionó el diputado radical Roberto Infante, quien agregó: "No hay que ilusionarse con YPF porque a Mendoza no le va a llegar plata por la renegociación de contratos petroleros. O sea, el Estado no le va a pagar al Estado". A Infante le respondió Costa: "Dicen esto quienes vienen preanunciando que el país se va a caer. Son los pseudoeconomistas que llevaron al país a la quiebra en 2001".

También se sumó a las críticas el diputado nacional Enrique Vaquié, quien dijo: "En lugar de buscar tanto financiamiento por qué no le piden a la Nación que nos devuelva lo que nos corresponde por la caída del Pacto Fiscal firmado en 1992", y agregó: "En 2011, el Gobierno debería haber devuelto 1.305 millones de pesos y en 2012, según se proyecta, otros 1.700 millones".

Los especialistas vislumbraron problemas financieros pero capitalizaron la estatización de YPF como una oportunidad. "El rumbo no es bueno desde Celso Jaque. Esperamos un vuelco con YPF", alertó el economista, Sergio Papi.

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