Mendoza, sin su estación sismológica

Luego de la jubilación de Miguel Castro, no quedó nadie en el organismo. El experto opinó que faltó interés oficial por mantener abierta la estación luego de 43 años.
Miguel Castro se jubiló y no quedó nadie en el organismo. Tampoco el instrumental. (José Gutiérrez / Los Andes)

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¿De qué organismo depende el servicio en Mendoza?

Federico Fayad y Juan Azor - ffayad@losandes.com.ar

Luego de 43 años la estación sismológica de Mendoza cerró sus puertas, por lo que los datos de la actividad sísmica en la provincia -al menos oficialmente- sólo serán informados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) de San Juan. Esto por ahora, porque el Gobierno y la UTN prometen reactivarla.

La ahora desaparecida fue creada en 1968, y funcionaba en la planta baja y el sótano de un edificio ubicado en Avenida Thays y Leal, en el parque General San Martín. Su objetivo inicial fue el de proveer datos a medios locales y nacionales acerca de la hora, ubicación, profundidad y magnitud de los sismos registrado.

Hasta el año de su creación, los datos sobre sismos los registraba el Concar, que desde 1972 pasó a llamarse Instituto Nacional de Prevención Sísmica, con base en San Juan y que depende del Ministerio de Planificación Federal de la Nación.

En la actualidad la estación estaba en manos del Ministerio de Infraestructura provincial y era operada con tecnología obsoleta, que ya había cumplido su ciclo, y con aparatos pertenecientes al único empleado que allí trabajaba, el sismógrafo Miguel Castro.

“Tuve que renunciar a mi puesto como director de la estación porque me jubilé por la docencia. Como era el único que estaba allí tuvieron que cerrar”, admitió.

Castro, quien trabajaba realizando trabajos sismográficos desde hace 42 años, reconoció cierta desidia por parte del gobierno provincial, ya que en reiteradas oportunidades solicitó jóvenes para capacitarlos en esta materia, lo que nunca le fue concedido.

Además, durante muchos años el lugar fue operado por cuatro personas, pero con el paso del tiempo o bien fallecieron o bien se jubilaron y Castro fue el único que quedó a cargo.

“No hubo interés en mantenerlo abierto. Presenté muchos proyectos pero nunca recibí respuestas. Desde mi punto de vista, como estaba el Impres, decidieron darle el servicio a ellos y desembarazarse de sismología”, explicó.

Castro dejó de trabajar formalmente en diciembre, pero según sus palabras “me daba lástima desconectar todo después de tanto tiempo y seguí, sin cobrar sueldo, hasta finales de enero”.

A partir de ese momento, fue llevándose poco a poco el instrumental que él mismo había comprado. “Ahora privaticé el servicio. Tengo un sistema analógico digital en mi casa que durante un año y medio fue el que sirvió para pasar datos cuando me los solicitaban”, informó.

Ahora la provincia, la de mayor actividad sísmica de todo el país, quedó sin instrumentos de medición propios. “No entiendo por qué se tomó esta decisión. Yo pensaba que hubiera sido bueno ir transfiriendo mis conocimientos, porque aprendí mucho y esto para mí es una pasión, pero no hubo interés”, remarcó Castro.

Nueva administración

El Personal directivo del departamento de ingeniería civil de la UTN Facultad Regional Mendoza, aclaró que nunca tuvo injerencia en la estación sismológica, pero que a partir de ahora, y por gestiones del gobierno, hay intenciones de mantenerla abierto.

“Estamos en la fase administrativa para establecer un convenio porque el gobierno quiere que esa actividad la haga la Universidad, lo cual mejorará el servicio. Esperamos llegar a buen termino”, indicaron.

Por ejemplo, el cambio al ámbito universitario permitirá que se incorpore nueva tecnología, que seguramente reemplazará a la que operaba hasta el momento.

Como se dijo, desde diciembre el lugar está parcialmente cerrado, y los trámites para que la UTN se haga cargo han sido lentos por el receso vacacional.

“Además hay que elaborar un convenio con el Servicio Meteorológico Nacional, porque el edificio es de ellos”, agregaron.

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