Mendoza, entre las de mejor recaudación

Mendoza, entre las de mejor recaudación
Inciden la suba de impuestos, de la base imponible y la eliminación de la tasa cero. El desempeño de la provincia supera a varios distritos.
El principio de la "ley pareja", con la quita de la tasa 0, y ajustar un poco más el torniquete fiscal, parece haber dado resultados satisfactorios al fisco mendocino, al menos en la primera mitad de 2012. Es que con un 53,3% de evolución, Mendoza asoma, entre 17 de todo el país, como la jurisdicción provincial donde más subió la recaudación propia si se comparan los ingresos acumulados entre enero y julio de este año con igual período de 2011.

Así lo señala un estudio elaborado por el Instituto Argentino de Economías Regionales (Iader) que, además, destaca una tasa de aumento que multiplica por más de 2 al promedio general. Lo atribuye, principalmente, a la suba de 69,9% en la performance de Ingresos Brutos, un impuesto que aporta más de $ 7 de cada $ 10 de los ingresos fiscales mendocinos.

Más allá de la evolución interanual, los $ 2.641 millones percibidos en ese período alcanzan a la provincia para mantenerse en el lote de las 5 primeras en cuanto a volumen de recaudación al cabo de la primera mitad del año. En la escala se ubica detrás de los $ 4.988 millones de Córdoba y los $ 4.951 millones de Santa Fe.

"La recaudación provincial está teniendo una dinámica atípica. Como el 83% de lo que recaudan las provincias se concentra en ingresos vinculados a la actividad económica (ingresos brutos y sellos) sus ingresos se han visto afectados por el menor crecimiento de la economía general. De esa forma, apremiadas por una situación fiscal delicada, donde los gastos evolucionan más de prisa que los ingresos, muchos gobernadores iniciaron una maratón de subas de alícuotas o eliminación de exenciones buscando aumentar sus arcas fiscales", explicó Diego Lo Tártaro, director del Iader.

En el caso de Mendoza, la Dirección General de Rentas contrató en marzo a más de 100 nuevos inspectores para reforzar el control de evasión en comercios y morosos de Patentes, factor que, según el director de Rentas, Claudio Gil, sumó bastante, ya que "es difícil determinar si la mayor incidencia la tuvo la eliminación de beneficios o la suba de alícuotas. Lo cierto es que mucho tuvo que ver el hecho de poner en la calle a más inspectores; de hecho, se elaboraron más de 200 actas de clausura a comercios en seis meses" En esta línea, también se está aplicando un nuevo sistema de retenciones para los contribuyentes de riesgo (ver aparte).

El funcionario también expresó que el incremento de la recaudación se debió, en parte, al aumento de las alícuotas de Ingresos Brutos aprobados en la última ley impositiva así como a la quita de la tasa cero. La mejora en la recaudación se debe -en un 50% y siempre según Gil- a que aumentó la base imponible. Es decir, debido a que más gente comenzó a declarar sus impuestos y, por tanto, a pagar Ingresos Brutos.

Manufacturas, el motor

Cuatro impuestos traccionan la recaudación: Ingresos Brutos, que para Mendoza representa casi 70% del total; sellos, automotores e inmobiliario. Allí se genera el 96% de sus ingresos fiscales. La suba de Ingresos Brutos, producto de la mayor presión tributaria es, en una economía que crece más lentamente, la principal explicación del liderazgo de Mendoza entre las 17 jurisdicciones comparadas. La eliminación de la tasa 0 para la mayoría de las actividades, y un alza que osciló entre 1 y 2,5 puntos, fueron las principales armas.

Ejemplos hay de sobra. Para la industria manufacturera la alícuota se duplicó, al pasar de 1,5% a 3%. Minas y canteras, que tenía un piso similar en 2011, este año empezó a tributar el 4%.

Un escalón más abajo están Construcción, cuya alícuota era del 3% y se ajustó 1 punto, y Servicios financieros (del 4,5 al 5,5%). Entre los casos de un impacto más tenue se ubican el rubro Seguros (4 a 4,5%), y venta y alquiler de inmuebles (3,5 al 4%).

La decisión a comienzos de año de "barajar y dar de nuevo" y subir el gravamen sobre la actividad económica, en mayor o menor medida generó críticas. Sin embargo, Gil sale al cruce de quienes todavía lo definen como un impuestazo porque, asegura, "el incremento, en promedio, no llegó al 1%".

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