Recientemente inaugurada la segunda fase del Paseo de la Ribera deja traslucir un problema que tiene el Estado municipal en relación al mantenimiento de los espacios públicos y la seguridad.
Sin embargo, hoy con varios metros ya terminados del Paseo, eso ya no se ve, quedando librado su mantenimiento a la conciencia de los vecinos que hacen uso del lugar.
Con las inauguraciones de las distintas etapas, la “nueva costanera” se transforma en el lugar indicado para la reunión familiar, pista aeróbica, ruta ciclística, paisaje natural, pero con la falta de cantidad suficiente de contenedores de residuos, frecuencia regular de su recolección y personal a cargo de seguridad y mantenimiento, también se transforma en un problema para el objetivo primordial, la atracción de turismo.
Si bien existe seguridad municipal, esta corresponde solamente a la custodia de las oficinas que allí funcionan como son las de Islas, Turismo y la Oficina de Empleo. El mantenimiento de limpieza, en ese mismo orden correspondería, por lo que se ve, únicamente a la parte superior de la costa ya que en la zona inferior del ex Balneario municipal se observan papeles danzante al ritmo del viento, botellas rotas, envases descartables, paquetes de cigarrillos, bolsas, restos de colillas, anzuelos, entre otros materiales.
El tema de la seguridad es otro para el análisis, es conocida la labor de Prefectura en las zonas costaneras de otras localidades de la provincia y del resto del país, sin embargo en Zárate tendría que haber más presencia y acción con patrullajes por los 2800 metros de costanera, nueva y vieja, ya construida o en obra.
Tampoco se ven policías, salvo en ocasiones especiales como la realización de algún espectáculo público o fecha especial. La única presencia más asidua es la de la DPU (Dirección de Prevención Urbana), sin embargo poco es su margen de acción y jurisdicción.
Los vecinos se mostraron muy conformes con las modificaciones y mejoras encaradas por la actual gestión municipal sobre la ribera y, precisamente por ello, convocaron al mantenimiento del lugar tanto por parte de sus visitantes como de las autoridades gubernamentales.
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