La facturación de los supermercados sólo crece porque acompaña a la suba de precios de los productos, por lo que se mantiene amesetado el consumo en estos grandes centros de venta.
Sin embargo, se debe tener en cuenta el efecto de la inflación, que en el aglomerado Neuquén-Plottier el alza de precios en la comparación interanual se ubica en promedio entre los bienes y servicios, en el 25 por ciento por lo que licua en gran parte el alza registrada en las cajas de los grandes establecimientos.
Para medir el alza en la facturación se debe tener en cuenta el efecto que generó el incremento en las bocas de expendio que de 44 locales que había en mayo del 2009 se pasó a 47.
Esto se confirma en el promedio de venta por metro cuadrado. De los 1.769 pesos por metro cuadro se pasó a 2.160 pesos, lo que representa un alza del 22 por ciento, por debajo de la inflación interanual.
Ayudó así a sostener la facturación por arriba de la inflación la cantidad de operaciones registradas. De 1,727 millones registradas en mayo 2009 se pasó a 1,763 millones, con un incremento del 2 por ciento.
Este porcentaje obedece principalmente al efecto que provocó entre los consumidores las asignaciones por hijo que dispuso otorgar el gobierno nacional.
En el análisis por rubro, el sector que más vio crecer la facturación fue el de “carnes” con un alza del 37 por ciento, acompañando el aumento de precios que se registró en las góndolas.
El rubro “almacén” aumentó su facturación en un 31 por ciento mientras que el de “bebidas” creció un 23 por ciento.
A su vez los lácteos subieron un 29 por ciento mientras que “Alimentos preparados y rotisería” disminuyó en un 8 por ciento.
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