Se trata de al menos tres jefes comunales severamente cuestionados por proyectos de construcción de obras, algunos de gran envergadura, cuya ejecución va en contra de legislación y reúne la oposición de los vecinos
Pablo Bruera, en La Plata, debió valerse de todo tipo de artimañas para lograr la aprobación de la reforma del Código de Ordenamiento Urbano Territorial, que le permitirá construir edificios más grandes en su ciudad, La Plata, y utilizar terrenos rurales para que se afinquen barrios privados.
El proyecto fue rechazado por prestigiosas unidades académicas de la Universidad Nacional de La Plata, como Arquitectura y Ciencias Naturales, por el impacto que producirá en la calidad de vida y el diseño de la ciudad. Con la reforma, el casco céntrico de La Plata recibirá un aumento poblacional que difícilmente puedan absorber los servicios públicos existentes.
Los desalojos suscitaron una reacción de la oposición que incluso trascendió las fronteras de la Provincia. Los diputados nacionales de Proyecto Sur Fernando "Pino" Solanas, Claudio Lozano, Liliana Parada y Graciella Iturraspe manifestaron recientemente "el más enérgico repudio a las acciones de desalojo violento pertrechadas por el Juez de Garantías Nº 2 del Departamento Judicial de La Plata, Doctor César Melazo y la policía de la Provincia de Buenos Aires, contra 48 familias residentes del "Barrio Colinas del Sol", de Gorina, el pasado 30 de abril de 2010".
Por su parte, el "Barba" Gutiérrez, en Quilmes, aún no logra dar en la tecla que le permita sacar adelante un megaproyecto inmobiliario, llamado Costa del Plata. Allí se enfrenta a toda la oposición y agrupaciones vecinales que quieren preservar el lugar, un nicho ecológico de suma importancia en la ribera quilmeña.
No es el único megaproyecto en ese partido. También el llamado "Nuevo Quilmes" suscita polémicas y discusiones. Este emprendimiento, que ya está en marcha, cuenta con 100 hectáreas, posee 665 lotes unifamiliares de 660 m2 promedio, 13 multifamiliares y se prevé una población que superaría las 5000 personas.
En Vicente López, en tanto, el "Japonés" García aseguró recientemente que "cueste lo que cueste" pondrá en marcha el proyecto "Vial Costero". García declaró, pese a las fuertes críticas que despierta, que para él "es la obra más importante de todas, que es cuestionada, que no tiene sentido en mi modesta opinión, con todo respeto".
Como las anteriores, el Vial Costero despierta críticas que se centran, fundamentalmente, en la posible desaparición de espacios verdes, y el desalojo de los bares asentados sobre las playas del distrito.


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