Sabido es que la Cámara, por razones obvias, ha impulsado todos lo proyectos megamineros contaminantes.Y que estos han sido frenados por la resistencia social generalizada. No solo de los sectores ambientalistas. Que sin duda han jugado un papel fundamental. Pero acotarlo a ellos, constituye una táctica orientada a la minimización de un movimiento generalizado que integran todos los sectores sociales. Incluido empresariales de la ciudad y el campo.
Lo cierto es que en lo legal, el cumplimiento de la legislación provincial en vigencia, que no comparte este sector, y en particular el de la Legislatura, fue lo determinante para detener los propósitos de saqueo y contaminación. Los grupos extranjeros interesados en nuestros recursos naturales, aliados a algunos locales no muy nacionales, ni muy democráticos, ni muy federales, a consecuencia de la vigencia de legislación menemista apoyada en su momento por Kirchner y por los Radicales, (Angeloz entre otros), avanzaron todo lo que pudieron. Y seguirán, de otro modo y en otro momento, tratando de implementar sus objetivos.
Parte de la estrategia, es convencernos. Y esperaran momentos más propicios. Ya lo intentaron a través de la anterior Directora de Minería. Sin éxito. Continuaran. En lo legal esperan éxito judicial con su presentación ante la Corte.
De nuestra parte se impone afirmar;
La seguridad jurídica también es para el pueblo. No solo para los que no reconocen otro norte que el de la ganancia a cualquier costo. Y en Mendoza se ha cumplimentado. A disgusto de los mencionados.
La defensa de nuestros recursos naturales y la vigencia del federalismo, nada tienen que ver con la legislación menemista del 90. A la que adhirió Iglesias siendo Gobernador. En la medida que no se derogue, no hay seguridad jurídica para la ciudadanía. Aunque formalmente reúna requisitos de formalidad. Y consecuentemente, la resistencia al saqueo, a la contaminación y a la afectación del agua continuará. Hagan lo que hagan. Por mas debates que quieran hacer. A los que no nos oponemos. Al contrario. Pero con una certidumbre. Ya se realizo. Las cosas están muy claras: Se quieren llevar todo a cambio de nada. Y encima, envenenarnos.
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