El ex ministro Farías se abstuvo de declarar ante el conjuez. Pidió un lugar de detención acorde a sus enfermedades. Camandone también tomó contacto ayer con los otros doce detenidos (quedan dos prófugos). El Consejo de la Magistratura analiza las actuaciones de Villa María.
Según pudo saber este diario en medios allegados a la investigación, Farías se abstuvo de declarar y por medio de su abogado, el ex legislador provincial Luis Caronni, reclamó el beneficio de la prisión domiciliaria en razón de su edad (71 años) y de una serie de enfermedades que padece, como el asma.
Camandone llegó a la causa el lunes (ver el recuadro titulado La “Unión Cívica Judicial”) y se avocó con llamativa celeridad. Ayer mismo tomó declaración a los otros doce detenidos, de los cuales once hicieron uso del beneficio de guardar silencio, mientras que sólo uno, el contador riotercerense Rubén Ceva, consideró que era más beneficioso hablar, aunque no trascendieron sus dichos.
También se pudo saber que en las sucesivas audiencias hubo nuevos pedidos de eximición de prisión y que el reemplazante del juez Ramón Roque Rebak los resolverá a la brevedad.
En este sentido, debe recordarse que Rebak denegó solicitudes similares anteriores, por considerar -según consta en autos- que existe “riesgo de fuga” y el posible “entorpecimiento de la investigación” de parte de los imputados, en caso e quedar en libertad.
El magistrado indicó tras casi veinte allanamientos de la Afip y la Gendarmería que “la totalidad de las operaciones detectadas puede llegar a involucrar una suma de alrededor $ 1.700 millones, de las cuales se habrían constatado operaciones marginales por unos $ 1.000 millones, arrojando una supuesta evasión impositiva de alrededor de $ 170 millones”.
La megacausa está caratulada por ahora como “Investigación preliminar por presunta infracción a la ley 23.737” y el total de imputados es de quince, ya que hay dos personas que todavía no fueron llevadas ante el Juzgado.
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