Megaestadio: el vernismo comparó a Inarco con Gualtieri

El proyecto de ley enviado por el gobernador Jorge para finalizar el Megaestadio de Santa Rosa, naufragó ayer en Diputados cuando, con la presencia del ministro de Obras Públicas en la Comisión de Asuntos Agrarios, quedó claro que los legisladores de las distintas bancadas no acompañarán la iniciativa.
En tanto ya se habían producido cuestionamientos desde la oposición, particularmente por parte de los frepamistas Claudia Giorgis y Hugo Pérez; y de Darío Casado (PRO), fue el vernista Daniel Lovera (PJ) el que se despachó sugiriendo que para la colocación del techo del polideportivo se podría convocar a una nueva licitación, sacando del medio a la empresa Inarco.

Lovera expresó que había coincidencias para terminar el estadio, pero aludió a la posibilidad de una nueva licitación, como en su momento se hizo con el Acueducto del Río Colorado; recordó que se le rescindió a la empresa de Gualtieri y se convocó a una nueva licitación y la obra se terminó "sin inconvenientes".

"¿Por qué 30 legisladores tenemos que aprobar una ley para hacer trabajos que van a costar cuatro veces más? Habría que sacar a esta empresa del medio, que ya ha asumido que se equivocó, y licitar nuevamente", disparó.

"Saldrá más caro".

Fue precisamente la estocada final para el proyecto del Ejecutivo. El ministro Jorge Varela, que concurrió a la cita acompañado del ingeniero Roberto Domingo Lorda, consultor de la obra en representación del Gobierno provincial, demudado, apenas alcanzó a señalar que su impresión personal es que convocando a una licitación para concluir la obra "va a salir mucho más caro".

Lorda por su parte aportó que era una alternativa difícil porque "una obra parada 5 años, con un problema, haría pensar" a cualquier empresa sobre la posibilidad de hacerse cargo para finalizarla.

El ingeniero se refirió a los aspectos técnicos de la obra, y fue respondiendo las dudas de los diputados, aunque quedó claro que no consiguió aventarlas. Así explicó que el nuevo techo es una suerte de "cáscara", con piezas que "se arman como un mecano", aseguró que el estado de avance de la obra está en un 83% -LA ARENA estuvo hace algunos días junto al diputado Casado y pareciera faltarle bastante más que el 17% para concluirla-; y sostuvo que el aumento de 600 toneladas en la estructura general no producirá sobrecarga alguna. "No tiene incidencia en el funcionamiento general de los pilotes. El estadio ya tiene el 95% y no hay una sola fisura, no se hundió como se dijo en algún momento. En eso quiero llevar tranquilidad", transmitió.

Cabe recordar que para la colocación del techo es necesaria una grúa -hay sólo un par en el país-, y Lorda precisó que esa maquinaria "trabajará desde afuera y llegará al corazón del Megaestadio. No es una obra clásica, escapa a la normalidad", agregó.

Los pilotes.

Los diputados del Frepam fueron claros al asegurar que no darán "un cheque en blanco" al Gobierno provincial, y Giorgis fue más allá dudando de los cálculos, basados en un estudio original de Eduardo Piehl, que fue analizado por encargo del Frepam por el ingeniero civil Hernán de Dios Herrero. "Sería gravísimo, pero da la impresión que se están cambiando algunos números", consideró la diputada.

Cabe recordar que el proyecto del Ejecutivo propicia comprar 40 columnas especiales de acero para apuntalar el nuevo techo, las que después se retirarán para ser devueltas al Estado provincial.

Esos 40 pilotes sostendrán el techo, mientras se lo coloque. Luego se los retirarán. Una vez concluida la obra, no habrá ninguna columna dentro del estadio. "¿Por qué no se hace cargo Inarco de esas columnas?", coincidieron.

"Es como si contrato un albañil y yo tengo que comprarle los andamios", lo llevó al terreno del absurdo Darío Hernández.

80 millones

El ministro Varela rectificó una versión y dijo que el costo total del Megaestadio será de $80 millones y no de 120 como se había planteado luego que el gobernador dijera que iba a salir cuatro veces más que lo previsto.

Fue licitado en 34 millones y, luego del fracaso de la construcción del primer techo, hay quienes aseguraban que a valores actuales tendría un costo final de 120 millones de pesos.

Hasta 2007, cuando se paralizó la obra, se habían pagado 24 millones. Varela dijo que hasta ahora se pagaron 34,7 millones; a lo que deberían agregarse otros 45 millones más hasta finalizarla.

Inarco: toda la responsabilidad

El ingeniero Lorda, en algún momento pretendió llevar tranquilidad señalando que lo principal en el trabajo que se estaba realizando apuntaba a la seguridad del Megaestadio. Dijo que en este tipo de obras suelen surgir "imprevistos que ocurren en todas partes del mundo".

Agregó que pasó por ejemplo en las Torres de Kuala Lumpur, donde se habían realizado cantidad de estudios de suelos, pero cuando comenzaron las excavaciones se advirtió que había que cambiar el lugar de localización.

Darío Casado cuestionó que el Estado provincial tuviera que hacerse cargo de las 40 columnas que serían utilizadas provisoriamente para que Inarco coloque el techo. Varela respondió que el ítem del apuntalamiento "no estaba previsto en el contrato original", por lo que el diputado del PRO recordó que el contrato original todavía estaba vigente y que no correspondía ese "préstamo" de columnas.

Enseguida Lovera fue contundente. Leyó textual el convenio por el que Inarco asumía la responsabilidad total por las deficiencias, demoras y alteraciones producidas en la obra y por los errores de cálculo, y su compromiso de renunciar "a todo reclamo, derecho y/o acción posible por los costos y/o gastos que se hayan originado o puedan originarse" por aquellos errores de cálculo. Además puso de manifiesto una cláusula por la que la empresa "ratifica la asunción voluntaria y total de la responsabilidad por las alternaciones y demoras por deficiencias en los cálculos de la estructura metálica".

Era lo que todos estaban pensando, y allí surgió la idea de convocar a una nueva licitación para finalizar la obra.

"Otra licitación encarecería la obra"

El ministro de Obras Públicas Jorge Varela admitió estar sorprendido por la sugerencia -expresada por Daniel Lovera- de convocar a una nueva licitación para finalizar el Megaestadio.

Con respecto a esa idea planteó que podría resultar "más oneroso para la Provincia, porque debiera llegar otra empresa que tendría que hacer todos los estudios de nuevo, y necesitaría mucho tiempo".

Varela le dijo a LA ARENA que la obra costará finalmente 80 millones, sumando lo que ya se pagó con lo que estaría faltando invertir para terminarla.

Sobre la posibilidad de una nueva licitación consideró que llamar a una nueva licitación "sería muy complicado porque el techo está armado, falta vincular arriba. Porque no nos olvidemos que el apuntalamiento tiene la función de ir elevando todo lo que son las partes que conforman el techo, se va conformando como un anillo, o sea que todo el techo y la estructura están abajo, falta montar. Licitar la obra de nuevo requeriría mucho tiempo, otros informes y a priori surgiría que sería más cara".

Preguntado sobre qué sensación le había quedado de la reunión con los diputados consideró que el proyecto "será aprobado, porque lo importante y lo que se ha graficado a los diputados es la importancia que tiene una obra de estas características para la provincia de La Pampa. Por ejemplo para que nuestros comprovincianos puedan acceder a espectáculos de alta calidad, a un precio muy accesible, vóley, básquet, organizar campeonatos nacionales con un gimnasio acorde a las circunstancias, generando estos eventos para los comerciantes, para nuestros hoteles y restaurantes un movimiento muy importante como lo será también el del autódromo".

Estimó que de aprobarse la iniciativa "está previsto un plazo de 90 días de impasse y posteriormente 24 meses , o sea más de dos años y medio para que se termine el polideportivo", concluyó.

Giorgis lleva sus dudas a la FIA

Claudia Giorgis (Frepam) presentará hoy en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas el informe del ingeniero civil Pablo Hernán de Dios Herrero, que estaría en colisión con algunos datos aportados ayer por su colega Roberto Domingo Lorda, quien concurrió a la Legislatura a acompañar al ministro de Obras Públicas.

De Dios Herrero, a pedido de la legisladora ya había emitido un primer informe, y ahora emitió otro que no sólo que no aleja las dudas sino que las profundiza con respecto al Megaestadio. Las dudas se centran fundamentalmente respecto de la resistencia en las fundaciones sobre pilotes para la nueva carga. El profesional que hizo el informe para Giorgis señala al concluir su trabajo que "no es seguro apoyar el techo sobre el edificio construido, sino que debería sustentarse sobre columnas que transmitan las cargas directamente al subsuelo".

"Descontrol y decadencia".

Giorgis, después del paso de Varela por la Comisión de Asuntos Agrarios insistió conque "el Megaestadio es emblema del descontrol, la decadencia y la poca confiabilidad de la obra pública en la Provincia".

Recordó que "se cansaron de repetir el Gobernador y sus funcionarios que la obra del Megaestadio no iba a costarnos un peso más a los pampeanos, y que la empresa era lo más serio desde lo técnico".

Pidió que se aplique la ley. "Los diputados del Frepam no vamos a prestarnos a esta estafa ni a licuar responsabilidades. La ley 38 es clara y contempla las multas y las acciones a seguir cuando una empresa ha incumplido. Debe aplicar la ley y no buscar cómplices de esta nueva aventura que pagamos los pampeanos".

La legisladora dijo que "debería rescindirse el contrato a Inarco y realizar un nuevo concurso para la finalización del Megaestadio sobre la idea de resoluciones más sencillas, más seguras y menos costosas. Como por ejemplo la de Villa María donde el peso del techo no se hace sobre la estructura ya construida sino sobre columnas que transmitan las cargas directamente al subsuelo".

Finalmente abogó por "frenar esto. No podemos seguir tirando la plata así cuando hay tantas otras

necesidades".

¿Sólo La Cámpora a favor?

Todo indica que el proyecto del Poder Ejecutivo no tendrá eco favorable en la Legislatura provincial, porque los diputados del Frepam, los de Comunidad Organizada, el del PRO, y varios justicialistas –al menos los del vernismo– no están dispuestos a acompañarlo.

Así se desprende de lo que se escuchó ayer en la Comisión de Asuntos Agrarios de la Cámara, donde hubo voces coincidentes. Algunos diputados de la oposición mencionaban que el vernismo “no lo va a aprobar”, y hasta hubo quienes aseguraban que esa era la bajada de línea de Carlos Verna. No se sabía cuál era la actitud que asumirán los marinistas Mariano Fernández y César Ballari, y tampoco la de los camporistas Miguel Tanos y Luciano Di Nápoli. El ex ministro de Educación de Rubén Marín, al ser consultado por LA ARENA volvió a su frase preferida cuando enfrenta al periodismo: “No comment”.

No obstante todo indicaría que sí podrían acompañar la iniciativa del Gobierno provincial, lo que naturalmente no cambiaría el resultado final.

¿Carlos Verna está detrás de la movida de sus legisladores? Es difícil pensar que el senador no tiene nada que ver con esta movida de ayer en la Comisión de Agrarios. Fue Daniel Lovera, su alfil en la Legislatura, el que salió a jugar fuerte; y no se quedó atrás Martín Borthiry cuando ante las dudas de cuánto iba a costar finalmente el Megaestadio el ministro Varela dijo que no podían “contestar lo que dicen los diarios todos los días”.

Una versión hablaba de que el monto final rondaría los 120 millones de pesos, y Varela informó ayer que andará por los 80 millones de pesos. “Nadie salió a aclarar nada” desde el Gobierno, recordó el legislador de Ataliva Roca, marcando las distancias que existen entre el Ejecutivo y sus diputados.

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