Continuó este viernes en tribunales federales el debate por la Megacausa Jefatura II y Arsenales II. Testigos y víctimas de la represión cerraron el círculo sobre varios acusados.
Luego del secuestro, Faride recibió siete anónimos: "¿Busca a su hijo? Lo ejecutamos por apátrida". Cuenta que fue a pedir apoyo a un sacerdote. "Qué hacías vos mientras tu hijo delinquía', fue la respuesta.
Luego, explicó que comenzó a reunirse con otras madres que buscaban a sus hijos, pese a que no les permitían reunirse en ningún lugar. Cuando terminó de brindar su testimonio, se retiró en medio de aplausos.
A continuación, María D, esposa de Juan Cativa, un empleado municipal que estuvo en la Jefatura. Relata cómo fue el secuestro, el ingreso de personas armadas a su casa, y cómo se la llevaron detenida junto a su esposo. Señala a Roberto Heriberto "El Tuerto" Albornoz como su interrogador.
Entre lágrimas, la testigo cuenta el estado en el que quedó su marido cuando lo liberaron. Tuvo que hacerse diálisis, tuvo un ACV, perdió la visión y la audición, todo como producto de las torturas. "Él quería que lo maten, porque no aguantaba más", relata.
Tras un cuarto intermedio de media hora, ingresó a la sala para declarar Julio Rodríguez Anido, uno de los pocos abogados que en los 70 defendía a detenidos. Cuenta que le pusieron una bomba en su casa y luego destruyeron su estudio jurídico.
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