La ley de medios detrás de la presión contra Fayt

La ley de medios detrás de la presión contra Fayt
El Gobierno busca alejarlo de la Corte con el objetivo de contar con mayoría en el tribunal cuando se debata la suspensión de la norma. Sin embargo, la desmesura de la embestida generó el rechazo de otros magistrados.
La explosiva presión contra el juez de la Corte Suprema Carlos Fayt a quien el oficialismo pidió dar un paso al costado por superar la edad de 75 años que fija como límite la Constitución, esconde el deseo del gobierno de garantizarse la mayoría al momento de resolver el futuro de la nueva ley de Medios Audiovisuales.

La controversia judicial por la norma aprobada en el Congreso se encamina a paso firme hacia la Corte Suprema. La Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza ratificó su suspensión y la réplica del gobierno empujará la resolución de la medida hacia el vértice del Poder Judicial.

El gobierno nacional anticipa que, más temprano que tarde, los miembros de la máxima instancia de la Justicia deberán resolver sobre la medida cautelar que tiene congelada la norma.

La previsión explica las motivaciones que se esconden detrás de las ansias oficialistas por desplazar a Fayt, según reconocieron en diálogo con Crítica de la Argentina fuentes con acceso a la estrategia gubernamental.

Una comparación deja al descubierto la intencionalidad. Otro juez de la Corte Suprema, Enrique Petracchi, nació en 1934 y cumplirá 76 años en noviembre. También superó la edad fijada por la Constitución Nacional en su inciso cuarto del artículo 99. Sin embargo, el oficialismo soslayó su condición. Solo se enfocó en Fayt porque, de acuerdo a la información que acercan desde Tribunales a la Casa Rosada, estima que Petracchi apoyaría la validez de la nueva ley de medios.

Pero la estrategia de confrotación contra Fayt podría volver como un bumerán sobre el gobierno, porque otros integrantes del máximo tribunal ahondaron su distancia como consecuencia del rechazo que generó la desmesura de la embestida. Como consecuencia, la mayoría de la Corte Suprema podría "mirar hacia otro lado", según graficó una fuente judicial, y dilatar una resolución sobre la ley de medios.

A lo largo de la semana, la carga contra Fayt tuvo protagonistas diversos.

El diputado nacional Alejandro Rossi, uno de los puntales oficialistas en temas judiciales, reclamó el retiro del magistrado al asegurar que "es un ejemplo moral poco edificante para los propios miembros del Poder Judicial y para el resto de la República".

"Uno no necesita que lo echen a empujones de los lugares, sabe cuando ha cumplido y tiene que irse", reforzó el legislador, hermano del titular de la bancada del Frente para la Victoria-PJ.

Antes, el diputado kirchnerista Carlos Kunkel había anunciado que tenía un listado de al menos "15 magistrados que tienen 75 años y no se jubilan".

El vínculo entre Fayt y la ley de medios pareció plasmarse en el escenario de la marcha convocada para defender la norma.

Una de las oradoras del acto, la titular de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, se sumó a las críticas contra el magistrado con la tónica característica de sus palabras.

En sintonía con los dichos de Rossi sobre la edad de las magistrados, Bonafini criticó a la "Suprema Corte decrépita, demasiado decrépita" y pidió a los "señores jueces" que "pongan las bolas donde hay que ponerlas", que "voten a nuestro favor, que destraben esta ley", porque dijo estar "harta de la justicia de ustedes, harta de los jueces corruptos".

"Mientras ellos no nos respeten, no los vamos a respetar", consideró y ordenó "empujar a la Justicia, desde las calles, porque si no no funciona".

Bonafini puso en palabras la intencionalidad de la presión que, otras voces oficialistas, habían preferido disimular.

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