Tras un nuevo paro de los metrodelegados enfrentados con Metrovías, el ministro de Trabajo convocó al gobierno porteño amenazando con citarlo por la “fuerza pública”. Pero desde el macrismo ya anticiparon la negativa: “el Gobierno de la Ciudad no tiene capacidad de resolver el conflicto”, dijo el secretario de Transporte porteño a LPO.
Ni el Gobierno nacional ni el de la Ciudad se hacen cargo del conflicto de los trabajadores del subte, que hoy volvieron a parar durante 5 horas e impidieron el traslado habitual del millón y medio de usuarios que tiene la red.
Los llamados “metrodelegados” de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) piden que se los convoque a paritarias, para llevar un reclamo de aumento salarial del 28 por ciento.
Pero la concesionaria Metrovías no está dispuesta a encarar esa negociación y el conflicto está empantanado. La situación se agrava por la pelea entre ambos gobiernos, que arrastran un duro enfrentamiento por el frustrado traspaso de la red a la Ciudad.
A la par de este conflicto, el ministerio de Trabajo de la Nación está en proceso de paritarias con la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que es el otro gremio que nuclea a los trabajadores del subte.
Para referirse a ambos temas, el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, dio una conferencia de prensa una vez terminado el paro de cinco horas que los metrodelegados realizaron hoy.
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El ministro Tomada en la conferencia de prensa
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El ministro renovó la convocatoria a una nueva audiencia en la que citó a la UTA, a Metrovías y a las autoridades de la Ciudad “bajo apercibimiento de ser citados por la fuerza pública”.
Con respecto al conflicto de los metrodelegados, Tomada le otorgó toda la responsabilidad a Macri y a la empresa del Grupo Roggio. “Ellos tienen una inscripción y el derecho legítimo al conflicto con la empresa, pero son Metrovías y eventualmente la Ciudad de Buenos Aires los que deben encontrar una solución al conflicto", sintetizó.
Sin embargo, el gobierno porteño ya anticipó que no intervendrá en el asunto. “El Gobierno de la Ciudad no tiene capacidad de resolver el conflicto”, dijo a LPO el secretario de Transporte porteño, Guillermo Dietrich.
“Nos llamó fuertemente la atención que un funcionario con la experiencia de Tomada desconozca que éste es un conflicto entre la empresa privada y sus empleados; y el contrato de concesión de esa empresa es nacional”, agregó Dietrich.
“Esperamos que el Gobierno nacional pueda resolver el conflicto con Metrovías”, advirtió el funcionario porteño.
La vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal, eligió un tono más duro para con Tomada: en diálogo con Radio 10 consideró como “una bravuconada" las declaraciones del ministro ya que "no tiene autoridad ni atribuciones para convocar a la fuerza" a las autoridades de otra jurisdicción.
En medio de estos enfrentamientos el conflicto amenaza con repetirse semana a semana. Dietrich señaló que “queremos hacernos cargo de los subtes y colectivos, para eso es fundamental el diálogo entre la presidenta y el jefe de gobierno”. De esta manera, el Ejecutivo porteño dejó en claro que hasta que Cristina Kirchner no reciba a Macri, no habrá nuevas señales de avance al menos desde la Ciudad.




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