Al avanzar los trabajos de limpieza, se descubrieron más problemas: grietas en paredes, pisos reventados. El fuego “caminó” por el cielorraso y en el resto el calor se embolsó arriba.
El arquitecto Oscar Compagnucci, titular de la Dirección Provincial de Infraestructura evaluó ayer –junto a otros funcionarios- los daños en el edificio de 9 de Julio y Santiago Rubio. Calculó un monto de $ 500.000 para poner al establecimiento en pie. Y un lapso de entre dos y tres meses para concluir los trabajos.
El Centro podría funcionar acotadamente durante ese tiempo en el edificio de la ex Escuela Municipal, ubicado en la calle 25 de Mayo. Desde mañana habrá reuniones con los padres de los alumnos.
Ayer, entre las 14 y las 18, se desarrolló el abrazo solidario que organizó el CEC 802 en apoyo al establecimiento siniestrado.
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