En medio de la interna, autoconvocados presentan su gremio

Delegados de distintos centros sanitarios oficializarán esta noche la creación del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (SITAS).
Para algunos, la sindicalización es sólo un paso más para fortalecer sus planteos, además de un instrumento que permitirá dotar de mayor institucionalidad al movimiento. Para otros, en cambio, significa la creación de "un nuevo espacio burocrático", que amenaza con "debilitar la lucha" que mantienen desde hace meses en reclamo de reivindicaciones laborales y salariales.

En este contexto, los disidentes de la sanidad de la mayoría de los hospitales de la provincia formalizarán hoy la creación del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (SITAS), en un plenario convocado a partir de las 20.00, en un hotel ubicado al frente del parque 9 de Julio. En el acto, se nombrará a una mesa directiva provisoria y se designará una comisión que se encargará de las gestiones para la inscripción de personería jurídica y gremial ante el Ministerio de Trabajo.

A la cita, faltarán los delegados de los hospitales Avellaneda, Maternidad y del Carmen, quienes, con el respaldo del Partido Obrero, se oponen a la creación del nuevo gremio de la salud; postura que ratificaron anoche, durante una asamblea realizada en el Círculo de la Prensa (Mendoza al 200).

La sindicalización podría ser crucial para retomar el diálogo con el Gobierno, algo que está ausente desde que las autoridades decidieron, repentinamente, no reconocer a los autoconvocados como voceros legítimos de los sanitaristas.

Como se recordará, el Poder Ejecutivo justificó su decisión de no convocarlos a discutir una paritaria salarial, -algo que sí hizo con los gremios de ATSA y AME, a principio de año-, advirtiendo su "falta de organicidad", por el hecho de no estar nucleados en una entidad sindical.

Convocatoria de la Iglesia

Habrá que esperar hasta el próximo martes para ver si el avance hacia la sindicalización sirve como instrumento para que el Gobierno se siente a negociar un aumento con el sector. Sucede que para ese día, a las 17.00, fue convocada una reunión entre las partes en la sede del Arzobispado, por iniciativa de monseñor Luis Villalba, quien en 2009 ya ejerció el rol de mediador en el conflicto. Por ahora, solamente los sanitaristas confirmaron su asistencia al encuentro; mientras que desde el PE, el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, dijo a este diario, sobre el cierre de la presente edición, que todavía no había llegado a los despachos oficiales ninguna invitación del Arzobispado.

La última vez que Villalba procuró reunir a las partes para que acerquen posturas fue en marzo último, aunque fracasó en el intento, debido a que el Gobierno se negó concurrir, con el argumento antes citado.

Sin embargo, los impulsores del nuevo sindicato aclararon que la decisión de avanzar con esa medida no obedece a la necesidad de cumplir con los condicionamientos del Poder Ejecutivo para retomar el diálogo. "Nunca se pensó en la sindicalización como elemento para dialogar con el Gobierno. Esta decisión, que se adoptó desde el año pasado y fue ratificada por amplia mayoría en tres asambleas, tiene la sola intención de convertirse en un elemento que fortalezca nuestra lucha en un marco sindical, como establece el sistema democrático", aseguró en diálogo con EL SIGLO la doctora Adriana Bueno, del hospital de Concepción.

Por su parte, Estela Di Cola, delegada del hospital de Niños, coincidió en que "la sindicalización es una herramienta más de lucha y un trámite que había que iniciar, por decisión de la mayoría" y que "no debe considerarse como la creación de un nuevo espacio burocrático, como dicen algunos".

Sobre este último punto, la profesional lamentó "que haya compañeros que no entiendan esto y que al perder en una votación hayan adoptado esta postura que le hace mal al movimiento. Vemos con desagrado que haya compañeros que estén siendo arrastrados por el Partido Obrero y el señor Daniel Blanco (titular de ese partido) que se arroga la defensa de los trabajadores de la salud, cuando eso es lo que nosotros vinimos haciendo desde hace más de un año", lanzó Di Cola.

Los mismos reclamos

Por otro lado, Bueno anticipó que concurrirán a la audiencia en el Arzobispo. "Desde un principio veníamos bregando por el diálogo y vemos con beneplácito que monseñor Villalba sea el garante de esta audiencia, donde vamos a demostrar que el Gobierno no está cumpliendo con el acta firmada el año pasado en el Arzobispado", señaló.

A su turno, Di Cola adelantó que, de concretarse la mesa de diálogo con las autoridades, plantearán "los reclamos históricos del movimiento, exigiendo elevar a 500 puntos la base de cálculo, el 82 por ciento móvil, la insalubridad y otros puntos que figuraban en el acta acuerdo firmada el año pasado por tres ministros (Pablo Yedlin, de Salud, Jorge Jiménez, de Economía, y el titular de la cartera de Gobierno) y que no se está cumpliendo".

Voces en contra

Desde la vereda opuesta, el doctor Jorge Parajón, de la Maternidad, quien anoche participó de la asamblea "antisindical", argumentó que "el movimiento autoconvocado es uno sólo y no puede ser que todos los trabajadores vayan detrás de un grupo que decidió sindicalizarse contra la voluntad de las bases".

En este sentido, el galeno desmintió a sus pares asegurando que "no es cierto que se haya votado a favor de la creación del gremio en una asamblea interhospitalaria, sino que lo hicieron en un plenario de delegados, sin la presencia de las bases".

Además, Parajón advirtió que "no se puede crear otro espacio burocrático utilizando para ese fin al movimiento de autoconvocados de la salud. Están rompiendo nuestra democratización, que siempre se basó en las asambleas de bases, en reuniones interhospitalarias, como método para adoptar las medidas; para avanzar con un sistema donde los que decidirán serán los miembros de una comisión directiva y los delegados que se reunirán en comisiones de entrecasa, como cualquier sindicato burocrático, para decidir por todos los trabajadores de la salud", disparó.

Finalmente, advirtió que "esta decisión de armar un gremio pretende debilitar la lucha. Quienes no estamos de acuerdo con la sindicalización vamos a hacer un replanteo para ver cómo seguimos con las protestas, manteniendo la decisión de bases como política de acción", agregó.

Pese a las diferencias internas, ambas facciones siguen adelante con el quite de colaboración en todos los hospitales, donde se mantiene paralizada la atención de los consultorios externos y no se realizan cirugías programadas.

Además, un grupo de delegados marchó ayer a los Tribunales para reprochar la lentitud de la Justicia en la investigación por la escandalosa contratación de la Fundación Salud, por parte del Ministerio de Salud, para el dictado de cursos de capacitación por 800 mil pesos.

Comentá la nota