En medio de la crisis, Zapatero impulsa una reforma laboral

En medio de la crisis, Zapatero impulsa una reforma laboral
No hay detalles, pero los gremios sostienen que los contratos podrían flexibilizarse.
José Luis Rodríguez Zapatero anunció que al plan de recortes de gastos se sumará con prioridad la controvertida reforma laboral. Hasta ahora, sindicatos y empresarios no han logrado ponerse de acuerdo sobre este tema crucial para otorgar credibilidad al resultado de las medidas para disminuir drásticamente el deficit fiscal anunciadas recientemente por el gobierno español.

Los sindicatos acusan a los empresarios de tener como objetivo principal de la reforma el abaratamiento de los despidos y los empresarios reclaman un régimen más abierto para poder efectuar contrataciones y aumentar el empleo. Los plazos se han agotado después de la severa crisis que vive España, con los mercados que han castigado a los bonos de su deuda pública y equiparando de alguna manera los problemas españoles, portugueses y de Irlanda con los de Grecia, que había quedado al borde del default hasta que la Unión Europea aprobó un amplio plan de ayuda financiera.

Por eso, el gobierno quiere que el consenso sobre la reforma laboral se logre antes de fin de mes o, de lo contrario, la llevará adelante unilateralmente. "Es necesario reducir el déficit y todo el mundo sabe que no se reduce por sí mismo. Hay que tomar decisiones igual que con las reformas que no se hacen solas". La prioridad, aclaró Zapatero, es la reforma del mercado laboral.

Las declaraciones del presidente del gobierno español se produjeron en la conferencia de prensa posterior a la cumbre de la Unión Europea con Chile. Los periodistas querían saber qué impacto tendrá el plan de ajuste en el crecimiento económico. La caída en picada de los mercados el viernes pasado reveló un considerable temor porque los ajustes vuelvan a paralizar la economía y se pueda volver a una etapa de recesión. Zapatero no aclaró cuál es su pronóstico, pero advirtió que las medidas que adopten ahora las autoridades de la Unión Europea y cada país en su ámbito nacional "van a determinar el futuro de la región en los próximos veinte años".

Mientras tanto la vicepresidenta económica, Elena Salgado, tiene una cita crucial en Bruselas con el Eurogrupo que reúne a los ministros de Economía de la zona euro. Salgado, que preside la reunión del Eurogrupo, presenta el plan de recortes de austeridad que Zapatero llevó ante el Parlamento y que representan un ahorro extra de 15.000 millones de euros.

Las autoridades de la Unión Europea han recibido positivamente el plan. "España ha reaccionado de una forma ejemplar". Sin embargo, aclaró que en junio la Comisión verificará si las reducciones de gastos son "suficientes". "Espero que estos recortes no hagan necesarios otros más", señaló Salgado. España desea recortar el déficit público desde el 11,2% del PIB hasta el 9,3% en 2010, reducirlo hasta el 6% en 2011 y situarlo por debajo del límite del 3% en 2013.

El miércoles pasado, Zapatero propuso un plan de drástica reducción de las inversiones públicas, congelación de pensiones, una rebaja promedio del 5% en los sueldos de los empleados públicos y la supresión de algunas ayudas sociales especiales. La semana pasada Alemania, Austria Holanda y Suecia pidieron a España ajustes más profundos pero Salgado advirtió que se pondría en peligro la recuperación de la economía.

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