"Pensar global, actuar local", fue la consigna. La primera medida será construir una planta de tratamiento de residuos.
Sólo 12 municipios no firmaron: Carolina, Nogolí, Merlo, Renca, Papagayos, Nueva Galia, Leandro N. Alem, Las Lagunas, Las Aguadas, La Punilla, Lavaisse y Alto Pelado, aunque el intendente de este último se comprometió a sumar su adhesión. Además, los presentes pusieron su firma en el Decálogo contenido en el Tratado de Paz entre progreso y medio ambiente, que es el que le dio marco a la creación del Consejo.
"Cuando asumí en Medio Ambiente me aconsejaron que no me meta con el fuego y la forestación, porque me iba a traer problemas. Por suerte no les hice caso, me metí con las dos cosas y logramos avanzar mucho", arrancó su alocución Hissa, flanqueada por el gobernador Alberto Rodríguez Saá, siempre sensible a las cuestiones ambientales.
Sobre la conformación del Consejo Provincial de Medio Ambiente, destacó que "los desafíos ambientales son de carácter global. Por eso no nos vamos a quedar acá. La semana que viene ingresaremos dos leyes a la Legislatura, una para adecuarnos al marco normativo nacional con la Ley General del Ambiente y otra sobre los operadores cinergéticos", para terminar con el flagelo de las palomas y regular la actividad.
Tras el acto, el Consejo debutaba con su primera asamblea. Allí se iba a tratar la primera acción concreta: la creación de una planta de tratamiento de residuos urbanos que beneficiará a los departamentos de Chacabuco y Junín. El presupuesto será de 20 millones de pesos y debería empezar a funcionar en septiembre de 2011. Los intendentes del noroeste debatían el mejor lugar para emplazarla.


Comentá la nota