-Se espera que las autoridades provinciales den algunas de las tantas respuestas que el pueblo de Andalgalá está esperando,
Comunicó que a partir del 26 de julio y hasta el 3 de agosto, las medidas de fuerza quedaran firmes y no se atenderá nada más que urgencias urgentes porque de ese modo se espera que las autoridades provinciales den algunas de las tantas respuestas que el pueblo de Andalgalá está esperando, sin que hasta el momento nadie haya hablado.
Efectivamente, el estado del nosocomio es espeluznante (No cabe otra expresión), de tal manera que concurrir a el o internarse, es directamente morir. Si por razones de salud y urgencias, el paciente debe ser derivado al San Juan Bautista, debe pagar al menos 300 pesos para combustible y viático de los acompañantes. Si ese paciente no tiene la suma...deberá resignarse a morir.
Así de simple y así de grave. El hospital es tierra de nadie. Desaparecieron colchones, frazadas, salamandras, alimentos, medicamentos y tanto más y nadie se anima a decir nada por temor alas represalias que Brizuela del Moral, por intermedio de Mario Marcolli, aplicaría a los “buchones”.
Se dijo por ahí que Pasarelli habría sido intimada a retractarse de sus denuncias, so pena de ser expulsada y entonces nosotros nos animaríamos a preguntar: ¿Si echan a la anestesista, quién luchará por la salud y defenderá la dignidad de los andalgalenses que ni un lugar digno tienen para morir?.
Menos mal que hasta hoy no hubo novedades del despido, cuando la ciudad lamenta profundamente la partida de los especialistas Fernando Ovejero, Urólogo-Sexólogo y de Laura Rabiolo, Oncóloga porque no se los incorpora al plantel del hospital; y lamenta además que la lucha antiminera fundamentalista genere actitudes como que los médicos no quieran atender a sus pacientes que piensan distinto, por más que tengan un infarto fulminante. (De lo que hablaremos oportunamente, con nombres y apellidos).
Lo que aquí relatamos, es la pura verdad. Así se vive y así se escribe y esperamos que alguien con poder de decisión ponga las cosas en su lugar y seguimos insistiendo en que el pueblo de Andalgalá considera que el principal culpable de todos sus males es el ahora odiado gobernador Brizuela del Moral. Él lo sabe y seguramente por ello, hace más de cuatro años que no viene a esta ciudad, ni él ni sus ministros.
¿Y el senador Mario Scaltritti? Bien, gozando de su beca en el senado, jugando a que “representa” a este pueblo olvidado.
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