Por su parte, Eugenia Aravena, responsable de la asociación de meretrices de Córdoba (Ammar), consideró que la prohibición de los cabarés sólo llevará a una mayor clandestinidad de la actividad. “Lo primero que planteamos es que se escuchen nuestras voces en el debate, porque si no se toman medidas que afectarán nuestras vidas sin que seamos tenidas en cuenta, con todos los aportes que podemos hacer”, dijo en diálogo con PUNTAL.
La responsable de la organización social indicó que desde Ammar se plantea la diferencia entre el trabajo sexual y la trata de personas, “creemos que parte de estas medidas tienen que ver con que se confunden estas cosas”, sostuvo.
- Sin embargo, se trata de una línea muy difícil de establecer.
- Nosotras planteamos que las leyes contra el proxenetismo y la trata, ya existen. Quizás no son las mejores, pero consideran estas actividades como delito. Sentimos que con estas nuevas medidas se llevará a la clandestinidad algo que ya está en lo clandestino.
- En este sentido, ¿cuál es el pedido de la organización?
- Una propuesta para las trabajadoras sexuales mayores de edad, sin que nos digan que vayan a la calle o a sus casas a trabajar. Son propuestas inviables. Queremos que haya en Argentina una ley de trabajo sexual, que se debata sobre la regulación de quienes deciden por sí mismas ejercer la prostitución, sin caer en un marco de clandestinidad porque el Estado no quiera brindarnos garantías.
Aravena consideró que quienes realizan la actividad son detenidas constantemente, por la aplicación del artículo Nº 45 del Código de Faltas, “si no estuviésemos organizadas no podríamos responder ni siquiera a estas medidas”, consideró.
En tanto, aseguró la responsable de Ammar: “Si quieren cerrar los lugares de explotación, que los cierren, pero que se empiece un debate donde podamos ejercer libremente nuestro trabajo”.
- ¿Contemplan la posibilidad de alternativas de trabajo?
- Eso también tiene que contemplarse. Hasta hace poco tiempo teníamos talleres de capacitación y un programa de sala cuna, organizados por la Provincia, pero ambos fueron dados de baja. Hay un doble discurso todo el tiempo. Ahora nos mandan a Empleo, porque nos dicen que el proyecto dentro del que estábamos no puede financiar más estos cursos. De todas formas, la mayoría de las compañeras siguen en el trabajo sexual, por lo que habría que contemplar en qué condiciones se lo hace.
Las integrantes de Ammar esperan tener, en las próximas semanas, reuniones con la vicegobernadora Alicia Pregno y con los miembros del Poder Legislativo.

Comentá la nota