Mediante un amparo se procura preservar el trabajo de 222 feriantes

La situación conflictiva que se vive en la Feria la Sureste Salteña (conocida como la Saladita salteña), con enfrentamientos entre quienes conformaron la sociedad anónima SOFESA y los socios de la cooperativa, motivó que en la víspera se presentara un recurso de amparo y una medida de no innovar ante el Juzgado de Instrucción Formal de Segunda Nominación, a cargo de Esteban Dubois.
El escrito fue elevado por el abogado Marcelo Arancibia, asesor letrado de los feriantes que están aglutinados en el predio de barrio Morisini, situado entre las calles Suecia y Suiza.

Arancibia sostuvo a Nuevo Diario que el recurso de amparo y la medida de no innovar se fundamenta para que "no se vulnere el derecho de trabajar, se dé cese a los enfrentamientos entre ambas partes, se eviten males mayores, que no se obstaculice la labor comercial y no se efectúe el retiro de las carpas y puestos". Anticipó que "se hizo un depósito judicial porque hay voluntad de pago, ese dinero está en consignación más lo que se convenga con los integrantes de la cooperativa, pero la mayoría pide que no haya intermediarismo".

Sucede que en los últimos días los integrantes de la SOFESA, encabezada por Mario Pastrana conminaron a los feriantes no sólo al pago de mayo, sino a que firmen un contrato de locación por el término de tres años, sujeto a aumentos, reajustes y pagos de otros ítems. Circuló entre los puestos un escrito en el que se daba plazo hasta el 8 de mayo o sea ayer, para el pago de la cuota sino de lo contrario quedaba el puesto sujeto a ser ocupado por otro feriante.

El problema deviene desde la misma conformación de la cooperativa, hace casi dos años, cuando ya se anticipaba la sanción de la Ley 7.700 que hoy vigente prohíbe el uso de espacios públicos para las ferias americanas. En ese entonces ocupaban una plaza, un playón deportivo y otros espacios verdes de sectores de los barrios Calchaquí así como Santa Cecilia. A los fines de ajustarse a derecho, es que se conformó la cooperativa, pero una serie de vicios, entre ellos la arrogación de representar a los socios sin asamblea mediante, además de la conformación de la sociedad anónima SOFESA, el haber recibido 72.00 pesos de subsidio por parte de la Municipalidad de Salta, sin rendiciones, lo mismo del dinero que se lleva recaudado desde que se constituyó la cooperativa, hizo eclosionar los ánimos de los feriantes. Y lo más grave es que por decisión propia la SOFESA hizo un contrato con los responsables del predio de Morosini, donde anteriormente funcionaba la empresa constructora Alonso Crespo para montar la feria la Sureste Salteña dejando sin intervención a los asociados de la cooperativa. En síntesis la SOFESA hace de intermediario, usufructuando los fondos que se perciben por el pago de los puestos.

Se espera ahora la resolución judicial, de modo que se preserven las fuentes laborales, objetivo primordial en el que los feriantes se ajustaron a derecho.

$ 100 mil de recaudación

En la feria de Morosini hay 222 puestos de feriantes, que deben pagar entre $ 250 y $ 550 mensuales. Lo que representa un promedio de casi $ 100.000 de recaudación. El alquiler representa $ 36.000, por lo que si bien se debe cubrir gastos de mantenimiento, de administración, de servicios y vigilancia, el saldo que queda es elevado.

De acuerdo a los antecedentes del caso habría un abuso de confianza por parte de la SOFESA con los cooperativistas, en razón de que hubo acciones inconsultas, no hay documentación que certifique validez de la representación de los feriantes, a punto tal que al haber recibido los 72 mil pesos desde la Municipalidad capitalina no se hizo el debido control, al igual que desde el área de habilitación de cooperativas. No hay rendición de cuentas, por lo que de no surgir respuestas la situación merecería además una denuncia penal.

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