En la víspera, la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe le dio su apoyo a un proyecto de la bancada radical que pretende derogar la llamada Ley Borgonovo que, hace nueve años, redujo la cantidad de ediles en las dos ciudades más grandes.
Se trata de la normativa Nº 2.756 conocida vulgarmente como Borgonovo, en memoria de su creador, que estipuló la reducción en la cantidad de concejales que cada localidad debe poseer y la duración de los mandatos de los mismos.
Antes de que la acompañen con su voto la mayoría de los integrantes del cuerpo y obtuviera así la media sanción que le permitió el pase al Senado, el impulsor de la iniciativa -que curiosamente en diciembre próximo culminará su período como legislador y pasará a integrar el cuerpo deliberativo local- indicó que con la misma pretende “reparar un daño”.
En ese sentido, el referente de la UCR recordó que el plan cuenta con el aval “de muchos diputados de distintos bloques, partidos y ciudades”, porque la actual legislación “quitó congruencia, limitó la participación política y son cuestiones fundamentales si uno tiene como elemento una ley que pueda reparar el daño”.
Al respecto, Simoniello insistió en que si se tiene al alcance de la mano la posibilidad de modificar esa realidad “no entiendo por qué no se puede reparar el daño y después ir por más para consagrar otros elementos que tienen que ver con la vida y la democracia”.
Cuando se refirió al surgimiento de la Ley Bogonovo, rememoró que se introdujo en el año 2002, cuando el país estaba “en medio de una crisis política, económica y de legitimidad”; cuando “en las esquinas había cacerolazos pidiendo ‘Que se vayan todos’”. Sin embargo, lejos estuvo de acallar las quejas; “lo único que hizo de reforma política es modificar la cantidad de concejales de Santa Fe y Rosario”, subrayó el Radical.
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