Medalla de oro en filosofía para una alumna santafesina

Medalla de oro en filosofía para una alumna santafesina
María del Pilar Fregona es estudiante de 4º año del Colegio El Calvario. Y, con sólo 17 años, una apasionada lectora de los grandes filósofos. Podría viajar a Finlandia para medirse con los mejores del mundo. Dice que la filosofía debe servir hoy para entender los problemas del mundo desde otro enfoque.
Tiene tan sólo 17 años y se queda hasta tarde leyendo a Rousseau, a Platón y a Jacques Derrida, unos de sus preferidos. Afirma convencida que la filosofía tiene en el siglo XXI una misión trascendental: ayudar a entender los problemas sociales y políticos desde otros ángulos interpretativos, y proponer soluciones basadas en la razón práctica. Admite, aunque sin querer generalizar, que la adolescencia actual no está comprometida con saber lo que pasa en el mundo, y que las redes sociales hacen todo más superficial y frívolo.

María del Pilar Fregona no es una adolescente recortada de otra época y pegada en este pasaje histórico. Sólo tiene profundas inquietudes por entender qué pasa -consigna basal desde la filosofía antigua hasta el pensamiento contemporáneo-, y una entrañable pasión por el estudio. Participó de la XVI Olimpíada Argentina de Filosofía/UBA (tras aprobar las instancias zonal y jurisdiccional) y obtuvo el primer puesto, la preciada medalla de oro entre unos 100 participantes de todo el país. Ahora, si logra conseguir el dinero suficiente, podrá viajar a Finlandia (al norte de Europa) para participar de la instancia internacional, en mayo próximo. Ahí se medirá con los mejores de todo el mundo en esa disciplina.

La adolescente es alumna de 4º año del Colegio Nuestra Señora del Calvario. Aunque los flashes del protagonismo la incomodan un poco, por estos días es la “chica famosa” de esa institución. Sus ojos reverberan de alegría cuando comienza a contar su experiencia en las olimpíadas nacionales realizadas días atrás en Villa La Angostura, Neuquén. “Fue una vivencia enriquecedora y divertida. Compartir cosas con gente de todo el país, participar de una competencia sana y positiva, porque no había ambiciones, fue algo muy bueno”, dice la joven a El Litoral.

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