"Los médicos de Tartagal evitan las certificaciones"

Hernán Mascietti, miembro de la Red de Derechos Humanos e integrante de la Agrupación Defensora de Indígenas, pudo constatar que Luis Gabriel Campero "el chaqueñito", presenta muestras en sus muñecas de haber sido atado con sogas
"En tanto los profesionales de Tartagal no certifican para evitar ser citados a declarar", aseguró Mascietti. Ya pasaron más de dos semanas de la muerte de Evangelina Pisco y Campero todavía cuenta en su cuerpo con las señales que fue sometido a cierta fuerza por parte de quienes lo tuvieron detenido por averiguación de la muerte de la joven chorote.

Mascietti que se entrevistó en la tarde de ayer con Campero, dijo que sacó fotos de las muñecas en las que todavía quedan signos de la cuerda con que estuvieron atadas sus manos. "Yo lo vi no me lo contaron así que saque fotos para que quede constancia", además agregó que en distintas charlas mantenidas en Tartagal con vecinos del lugar le aseguraron que los médicos generalmente no certifican los apremios, para no ir a declarar.

"Nadie se quiere hacer cargo de esos casos por lo tanto prefieren no certificar, además la verdad es que el chaqueñito tiene miedo, por eso me decidí a llegar hasta el lugar para verificar lo que me contaron", dijo. Como se sabe tanto Campero como Mariela Aramayo y Ana García denunciaron que fueron presionados por la policía con distintos métodos para que supuestamente se adjudicaran un homicidio que al parecer no es tal.

Esos hechos llevaron a que cuatro efectivos entre los que estaba el jefe de la Brigada de Investigaciones de Tartagal, Escobar fueran separados de la policía mientras se les sigue un sumario administrativo dentro de la fuerza y una causa penal por apremios en la justicia, que está a cargo del juez Nelso Aramayo.

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