Los médicos reclaman, pero sin llegar al corte

La Federación Médica de Entre Ríos (Femer) reiteró ayer el pedido de aumento de los aranceles que paga la obra social provincial.
La entidad que reúne a los galenos en la provincia planteó la solicitud de incrementos en las prestaciones a la Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper) luego de un cónclave que reunió en Paraná a los presidentes de los 15 círculos médicos, y durante el cual la peculiar situación financiera de la obra social provincial, y su impacto sobre los prestadores fue el tema que concentró las deliberaciones.

Los médicos hicieron notar que desde hace 14 meses no hay actualización de aranceles, y por eso reiteraron el reclamo dirigido al Iosper para que se siente a negociar un nuevo convenio prestacional, que contemple un incremento de, por lo menos, un 30% en los aranceles.

De la reunión de los prestadores, sin embargo, no surgió ninguna medida de fuerza, como hubiese supuesto un eventual corte de prestaciones como método de presión sobre el Iosper.

“La resolución que tomamos es reiterar el pedido al Iosper respecto del atraso arancelario. El tema de fondo es ése, no ya el atraso en pagar las facturaciones de cada mes. Desde hace 14 meses no recibimos ningún tipo de aumento, y en el medio los precios han aumentado”, hizo notar Rodolfo Nery, secretario de la Federación Médica.

Renovación. Pero además, los médicos piden al Iosper la firma de un nuevo convenio, y en caso de que la obra social le dé vueltas al asunto, y demore más de lo necesario en redactar un nuevo acuerdo, están dispuestos a proponerles uno que ya utilizan otras obras sociales.

–¿Pusieron plazo para la resolución de esos temas?

–No ponemos plazo. Fue una reunión en la cual se habló, se vio la problemática. Coincidimos todos en que no se cuestiona el atraso en los pagos del Iosper, sino el atraso arancelario, que es fundamental.

La falta de acuerdo deriva en un conflicto: los médicos, insatisfechos con los aranceles, aplican cobros extra a los afiliados, vía el plus, una figura ya casi institucionalizada, con lo cual el costo de la salud se encarece.

Docentes desamparados

La situación que ofrece el Iosper –una prestadora con 270 mil afiliados– no es tan crítica como la que atraviesa la Obra Social para la Actividad Docente (Osplad), de 22.500 afiliados. La obra social docente tiene cortadas las prestaciones de médicos, bioquímicos y kinesiólogos, y la coyuntura lejos está de poder superarse. Ocurre que los pagos a los prestadores se manejan en forma centralizada desde Buenos Aires, y no hay forma de que la delegación local pueda intervenir. Encima, la modalidad que venían aplicando, las prestaciones por reintegro, soporta otro problema: los reintegros a los afiliados tienen un retraso de entre 7 meses y un año. “No hubo arreglo. Y todavía la plata no aparece”, apuntó el consejero de la Osplad local, Roque González, quien representa al gremio minoritario en la mesa de conducción de la entidad, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET). El otro gremio, el mayoritario, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), no ha designado su representante, desde que Juan Carlos Manzán renunció, en julio de 2011.

Comentá la nota