Dijo que la gente lo apoyó por una idea de la ciudad.Tendrá menos de nueve secretarías pero más de tres.
–¿Por qué ganó?
–Soy un tipo que vive la política minuto a minuto. Tenía la sensación (de que ganaría), pero como he dicho siempre, cada vez que teníamos una reunión, mis opiniones estaban cargadas de subjetividad y parcialidad. Es lo que me parecía, pero de todas maneras, logramos la consideración mayoritaria independientemente de los partidos, no hay dudas: Si los partidos hubieran tenido más influencia que las propuestas, hubiera salido cola de perro.
–¿Cuánto incidieron las falencias de la actual gestión?
–En los sondeos de opinión, el actual intendente es el político con peor imagen de la ciudad. Evidentemente, tiene que haber incidido. Pero no soy la expresión del rencor, del odio, del resentimiento. Creo que nadie me votó en contra de nadie, sino a favor de una visión que tengo de la ciudad.
–Sapag fue jefe de campaña de Brillo y, aún así, el MPN perdió...
–Jorge Sapag hizo lo que había que hacer. Yo fui jefe de campaña de Martín Farizano en su momento y también podría haber perdido. Pero no siento que le haya ganado al gobernador, ni siquiera que le haya ganado al MPN. Me parece que el voto es mayoritariamente constructivo, que el vecino miró con interés los antecedentes de cada uno de los candidatos y vio con algún grado de confianza nuestra propuesta. No siento que haya derrotado a nadie. Con esa línea podría decir que también le gané a la Presidenta de la República y no es así. Cada uno fue elegido para cumplir funciones: la Presidenta, con un apoyo popular nunca visto en la Argentina; un gobernador que hace poco ganó y un intendente que también ha ganado.
–El MPN sacó un 25%, cuando su piso histórico es del 30%. A usted lo votó el MPN.
–Yo no respeté ni pelos ni marca. Iba por el vecino, no me importaban los partidos.
–El voto del MPN, ¿fue espontáneo o mandado por alguien?
–Fue absolutamente espontáneo, después de 270 reuniones, donde había mucha gente del MPN, y 30 caminatas.
–¿Lo llamó Sapag?
Fue el primero en llamar; un gesto noble de su parte. Desde luego, apostando a una buena relación, a lo que yo también apuesto, sabiendo que en esto nos comprometemos con el futuro de Neuquén. No esperaba otra cosa de él, que sé un hombre decente, de honor. Es lo mismo que hubiera hecho yo.
–¿Y Farizano?
–Farizano me llamó a las 23.30 para saludarme, decirme que había hecho una muy buena elección y que tenía el gabinete a disposición.
–¿Cómo será su relación con la Presidenta?
–Fue elegida con contundencia por un montón de cosas que el pueblo argentino valoró. Una presidenta con tanta definición del pueblo, no tengo ninguna duda que no se va a detener un minuto a discriminar a un intendente. No creo que alguien así hubiera sacado la cantidad de votos que sacó. No existe el voto oposición; existe el voto gobierno, y acá hubo un sólo voto gobierno: el de Cristina Fernández de Kirchner.
–¿A qué atribuye los 18.000 votos de Dutto, cuando la Coalición Cívica–ARI tiene un tercio de ese capital en la provincia?
–La gente se sintió identificada con un proyecto en el que la síntesis es Quiroga y manoteaba cualquier lista, pero Dutto también es un hombre de trayectoria que le va a aportar mucho a este gobierno.
Además, en nuestra lista de concejales, los cuatro primeros eran jóvenes de entre 27 y 33 años. Este es el recambio generacional del que hablaba el general Perón en su momento.
–De todos modos, hay gente con trayectoria en el gabinete...
–Si, gente con oficio. Marcelo Inaudi, que irá a Gobierno; Marcelo Bermúdez, a jefatura de Gabinete; José Luis Artaza, actual contador de la municipalidad, que irá a Hacienda; Sergio Sanfilippo, a Servicios Públicos. Hay un equipo interesante. Además, nadie puede desaprovechar a un buen funcionario o un buen empleado, ni en el sector público ni en el privado...
–¿Aunque haya formado parte de la gestión Farizano?
–Sí, no me importa eso. El que esté de acuerdo con nuestra forma de gestión y de conducción... Porque quiero ser muy claro: se puede discutir en el marco del gabinete, pero el que toma las decisiones es el intendente y al que no le gusta se tiene que ir.
–¿En qué temas necesita definiciones antes de fin de año?
–El actual intendente tiene el derecho a gobernar hasta el día 10 de diciembre. Eso no se discute. Si el intendente me consulta, le daré mi opinión. El transporte es un tema de un altísimo interés público y no me gustaría hacerme cargo con esto pendiente.
–Usted dijo en la campaña que la masa salarial creció, ¿Cómo va a trabajar?
–No voy a tener la cantidad de secretarías, subsecretarías, programas y cargos de la actual administración. Tampoco voy a incurrir en el error de tener un gabinete muy reducido, como lo hice en el pasado, cuando tenía tres secretarías, que es una barbaridad por la centralización de las decisiones. Y vamos a ser muy controladores es con las horas extra: hoy, la municipalidad de Neuquén destina casi 14 millones de pesos en horas extra. Son 28.000 horas extra mensuales, cuando yo llegué a pagar 8.000.
–¿No va a generar problemas con el gremio?
–El gremio, precisamente, lo que tiene que hacer es cuidar el descanso de los trabajadores.
luciano maggio
lucianom@rionegro.com.arhÉctor mauriño
vasco@rionegro.com.ar



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