El mayor daño ambiental de Repsol fue en el país y Santa Cruz ya le reclama u$s1.000 M

Lo denunció una ONG de control bursátil. Protestas sindicales por los salarios. Desesperación por mostrar continuidad. “Vamos a ver qué dice el Tribunal de Tasación”, respondió el Gobierno a Repsol

A pesar de que el gobierno de Mariano Rajoy procura convertir la expropiación de la mayoría accionaria de YPF en manos de Repsol en un conflicto diplomático internacional, en España surgen nuevos elementos que la Argentina podría utilizar en la tensa negociación que se abrirá en breve por el monto a pagar como indemnización. Uno de ellos es un informe del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa de la Bolsa madrileña, donde consta que Repsol admitió haber incrementado sus derrames de crudo en la Argentina. El gobierno de la provincia de Santa Cruz adelantó ayer mismo que demandará judicialmente a la compañía por un monto que podría superar los u$s1.000 millones por el pasivo ambiental acumulado durante su gestión.

Los argumentos contra la firma que preside Antonio Brufau no son sólo ambientales. El informe del observatorio madrileño también denuncia que Repsol utilizó paraísos fiscales para eludir impuestos en España. Y el diputado Alberto Garzón, de Izquierda Unida, publicó un informe a partir de sus balances donde demostró que entre 1998 y 2007 la compañía incrementó sus beneficios a una tasa anual de 12%, mientras que los salarios de sus trabajadores sólo crecieron 1,7 por ciento.

El informe bursátil, al que accedió BAE, detalla que los paraísos fiscales donde Repsol está radicada son “Barbados, Bermudas, Delaware, Islas Caimán, Liberia, Luxemburgo, Panamá, Puerto Rico, Singapur y Suiza”. En ninguno de ellos cuenta con actividad industrial y se limita a realizar arbitrajes que, para el observatorio, le ayudan a eludir impuestos del fisco ibérico.

El mismo estudio, sobre la base de los balances presentados en 2010 a la Bolsa, destaca que “Repsol reconoce que el aumento en la cantidad de hidrocarburo derramada se debe al incremento de derrames en Argentina”. Y agrega que “aunque explica algunas acciones llevadas a cabo para repararlos, no aporta datos sobre impactos o resultados de esas acciones”.

En Santa Cruz, en tanto, el fiscal de estado Iván Saldivia confirmó que la Secretaría de Medio Ambiente ya empezó a evaluar el pasivo ambiental de YPF, principalmente el de los yacimientos más grandes.

Según el funcionario, hace un mes se hizo un cateo sobre 1.700 piletas y el estudio final arrojó que el 95% estaban mal saneadas. En Santa Cruz hay unos 13.000 pozos inactivos, de los cuales unos 8.000 ya fueron abandonados.

Esos pozos constituyen un pasivo ambiental, porque en un radio de seguridad de 60 metros a la redonda desde la boca del pozo no pueden realizarse desarrollos productivos.

Según la ley 3.122, de saneamiento ambiental, aprobada el 25 de marzo de 2010, las operadoras están obligadas a inventariar su pasivo ambiental. Pero sólo la china Sinopec lo realizó. Fijó en casi $1.000 millones el costo de la remediación ambiental que debe concretar en cinco años.

El gobernador Daniel Peralta dobló la apuesta de cara a las negociaciones. “Yo no sé quién va a deber a quién cuando terminemos de hacer el recuento del daño ambiental y de la falta de inversión”, dijo.

Desde Greenpeace Argentina subrayaron que las irregularidades vienen desde hace tiempo. “En 2009 denunciamos a Repsol YPF por Loma de La Lata, donde existe uno de los yacimientos de gas más importantes de América latina, y donde se ha contaminado con metales pesados el territorio y el agua”, dijeron voceros de la ONG. Y agregaron que en 2000 ya habían denunciado a la planta de Ensenada que vertía tóxicos en canales que fluyen al río de la Plata.

Desesperación por mostrar continuidad

“La ilícita expropiación de YPF no afecta la capacidad de crecimiento de los negocios de Repsol fuera de la Argentina”, la frase, en la página web principal de la compañía que preside Antonio Brufau, procuraba ayer ahuyentar los fantasmas que el mismo día agigantó Standard&Poor’s al rebajar la nota de sus acciones al nivel inmediato anterior al de los “bonos basura”.

Los números parecen desmentir el postulado. De los resultados obtenidos por Repsol el año pasado en todo el mundo, los registrados en la Argentina explicaron un 28%, según sus propios balances. De los activos, la proporción es un poco menor, aunque de todos modos decisiva: 20%, especialmente en actividades de exploración y producción.

Con las reservas, la situación de Repsol es aun más comprometida. Mientras YPF cuenta por sí sola con 1.013 millones de barriles de petróleo equivalente (Mbep), la compañía española (sin YPF) se anota con 1.167 Mbep. En otras palabras, las reservas de la Argentina explican casi la mitad de las totales del grupo certificadas ante la Securities and Exchange Commission.

Para peor, las reservas en la Argentina son en un 58% de crudo y en un 42% de gas. Para Repsol fuera del país, son un 34% de crudo y 66% de gas natural, mucho menos transable.

“Vamos a ver qué dice el Tribunal de Tasación”, respondió el Gobierno a Repsol

Lejos de amainar, los cruces y contracruces entre Repsol y los funcionarios del Estado argentino se renuevan diariamente. "Si quiere sentarse a negociar el precio, bienvenido", desafió ayer Axel Kicillof, viceministro de Economía y subinterventor en YPF, al titular de la firma española Antonio Brufau. Dedicó además unas líneas para el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, de quién dijo que persigue "agitar fantasmas".

"Vamos a ver lo que dice el Tribunal de Tasación", dijo Kicillof respecto de la valuación de la expropiación de la petrolera que Brufau había fijado en 10.500 millones de dólares; valor que ya había sido rechazado en el Senado por ambos interventores, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y Kicillof.

"No me extraña que Brufau diga que el 51% del paquete accionario vale 10 mil millones de dólares", insistió el viceministro de Economía de la Nación y sostuvo que "podría haber dicho 30 mil millones de dólares, porque ha demostrado ser bastante hábil con las negociaciones, que no le sirven al pueblo argentino pero sí a los intereses de Repsol".

Ayer, en declaraciones televisivas, reforzó el concepto: "Yo no sé si vale 10 mil millones, lo único que le dije es no sé de dónde sale ese número. Primero vamos a ver lo que dice el Tribunal de Tasación".

"Cuando estalló la crisis mundial en 2008, el capital mundial especulativo se pasó a los comodities, entre ellos el petróleo, y nosotros no podemos dejar que un elemento tan importante como el precio del petróleo dependa de esos factores que nada tienen que ver con lo que sucede en la Argentina", aseguró Kicillof.

Y, en referencia a Rajoy, el flamante subinterventor de la petrolera señaló: "Inexplicablemente habla de la ideología del gobierno argentino el presidente español, no sé qué quiere hacer, más que agitar fantasmas, la verdad es que nosotros estamos diseñando una política con mucha decisión dejando en claro cuál es la matríz productiva que apuntamos".

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