El Gobernador de la Provincia encabezó los actos centrales en conmemoración de los dos siglos de libertad argentina. Se izó la Bandera Nacional en la plaza 25 de Mayo. Luego se compartió el tradicional chocolate caliente en el patio de Casa de Gobierno. El Tedeum tuvo lugar en la Iglesia Catedral, mientras que en la Costanera se realizó el desfile cívico militar.
En una fresca y soleada mañana, la típica jornada del 25 de Mayo comenzó desde muy temprano con el Himno Nacional Argentino, el saludo de las fuerzas de seguridad y las ofrendas florales al monumento de San Martín. Luego el primer Mandatario provincial ofreció el tradicional chocolate patrio en el patio de Casa de Gobierno, acompañado por autoridades nacionales, provinciales y municipales, entre otros funcionarios.
“¡Viva la Patria!”, se escuchó desde el corazón de la Academia de Nelly Alfonso, que regaló a los presentes danzas y cantos folclóricos para acompañar el agasajo patriótico. La celebración por los dos siglos de libertad tuvo momentos de ternura de la mano de Juan Ignacio Colman, que con tan sólo 5 años y su guitarra criolla imprimió una sonrisa en los rostros de todos cantando “Adiós ciudad de Mercedes”, “Sargento Cabral”, entre otros.
Antes de partir hacia la iglesia Catedral para participar del Tedeum (ver aparte), el Gobernador manifestó a la prensa que “el pueblo argentino vive con mucho fervor patrio este acontecimiento histórico. Espero que estos 200 años de historia, de libertad, nos sirvan para tener otros 200 años de vida”. Por su parte, el intendente de la ciudad, Carlos Espínola, acompañado de gran parte de su gabinete, manifestó que este hecho memorable debe ser motivo de unión fraterna como hijos de esta patria. “Este es un momento histórico para los argentinos y debe servirnos para reflexionar sobre el pasado y nuestra realidad”, dijo el jefe municipal. Asimismo señaló que “éste es un momento especial y debe darnos la fuerza necesaria para seguir trabajando por un futuro mejor”.
Un colorido desfile en la Costanera
Pasadas las 11, la costanera General San Martín fue escenario del tradicional desfile cívico y militar que este año reunió a más de dos mil alumnos capitalinos. Una multitud colmó varias cuadras de la avenida para disfrutar el paso de las instituciones educativas y de las fuerzas de seguridad. Con hondo fervor patriótico, muchas familias llevaron sus banderas para celebrar el Bicentenario argentino.
En el palco oficial estuvieron presentes las autoridades del Gobierno y del municipio, como así también el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, entre otros funcionarios. El paso fue inaugurado por los más chiquitos, integrantes de distintos jardines de infantes, que lucieron su vestimenta de la época colonial y encendieron los aplausos de los presentes. También hicieron lo suyo los alumnos de los establecimientos educativos, quienes muy animados por el espíritu patriótico fueron parte de estos festejos. La celebración se extendió hasta pasadas las 13:30.

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