En los centros de salud, habrá trabajadores que cumplirán con su función como cualquier día. Una cuestión de vocación.El 1 de mayo adquiere un significado especial cuando se trabaja al servicio de la comunidad
Muchos médicos, enfermeros, empleados de servicios de urgencia o efectivos de las fuerzas de seguridad no celebrarán junto al resto, sino desde el puesto que eligieron por amor a una profesión o un oficio. Siguiendo los designios de su vocación.
“No es que una se vaya a acostumbrar a esta situación con el paso del tiempo. Es que desde el momento en que elegimos nuestra profesión, sabemos que asumimos un sacerdocio, que no seremos médicos de lunes a viernes de 8 a 12 ni que cerraremos el consultorio los fines de semana y los feriados. Somos médicos las 24 horas de cada uno de los días del año. Y es algo que no nos pesa, porque amamos lo que hacemos”, dice el doctor Carlos Marrodán, médico pediatra y director del Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi).
Lo mismo opina Miriam, enfermera que cumple funciones en el Hospital Regional.
“Uno se acostumbra y la familia también. Pero cuando estás de servicio no puedes pensar mucho en estas cosas, porque los días feriados o de fiesta es cuando más trabajo tenemos por los excesos, al menos en el servicio de urgencias donde yo estoy”, dice.
Para Marrodán el secreto está en amar lo que uno hace, porque “de esa manera no te cuesta hacer lo que tengas que hacer sea Navidad, Año Nuevo, domingo o Día del Trabajador”.
“Me tocó estar operando a un chico un 24 o un 31 de diciembre, pero es algo que no se siente como un peso, muy por el contrario. Cuando uno ama este tipo de profesiones, no piensa en esas cosas. Mi maestro, un médico que seguro pasa los 75 años, todavía opera y ése es un ejemplo muy claro de la vocación”.
Miriam coincide en que la vocación la lleva “a estar de servicio las 24 horas, porque cuando no estás en el hospital, el teléfono suena permanentemente y si hay alguna emergencia hay que estar”.
Tapa Impresa
Comentá la nota